Ana Lilia Pérez, periodista consideró un mensaje poderoso que Carlos Romero Deschamps presentara su renuncia como líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).
“Marca un punto de inflexión del sindicalismo como lo habíamos conocido por muchos años” recalcó en entrevista para Radio Fórmula.
En este sentido mencionó que Manuel Limón Hernández que se quedó al cargo, fue el tesorero por 23 años de Romero Deschamps por lo que un cambio no quedará claro hasta que se elija una nueva dirigencia.
De esta manera señaló que Romero Deschamps dejó de tener el cobijo de Los Pinos, “y ese cobijo que tuvo durante 26 años, trascendió a las transiciones en el poder en México y lo que le valió esto fue como operó el Sindicato como un ente clientelar tanto elecciones federales como a nivel local” precisó.
“Cuándo el actual gobierno habló de combatir la corrupción, todos volteamos a mirar a Carlos Romero Deschamps”, afirmó.
Insistió en que el modelo que operaba el líder petrolero, lo ponía a disposición de la presidencia en turno “el sindicato era un apéndice de las disposiciones de la propia presidencia, por eso es que en estas complicidades lo que se hacia era usar a Pemex como la caja chica del gobierno en turno”
Puso como ejemplo cuando en el sexenio de Peña Nieto se adquirieron aeronaves, supuestamente con el objetivo de combatir el robo de combustible, que terminaron usando Emilio Lozoya y el líder sindical de forma personal para sus viajes.
Por ello, Ana Lilia Pérez dijo que la sola salida de Romero Deschamps no resuelve el problema de corrupción de la petrolera pues hay 36 secciones sindicales operando de formas similares.
“Este sindicalimso no tendrá ya protección desde el poder, esto nos habla de una nueva era” concluyó.


