A propósito de la publicación del estudio Jóvenes en México 2026, elaborado por el Observatorio de la Juventud en Iberoamérica de la Fundación SM, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) emitió una aclaración metodológica al señalar que los 4.5 millones de jóvenes etiquetados como «desinstitucionalizados» en dicho reporte no equivalen a desempleados ni a población disponible para trabajar.
De acuerdo con los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en 2026 se registraron aproximadamente 1.24 millones de jóvenes que buscaban empleo o estaban disponibles para incorporarse al mercado laboral, una cifra 72 por ciento menor a la reportada por la fundación.
La dependencia precisó que la diferencia obedece a criterios conceptuales y metodológicos distintos. Mientras que el estudio de la Fundación SM califica como «desinstitucionalizados» al 14.3 por ciento de la población de entre 15 y 29 años por el solo hecho de encontrarse fuera de la escuela y del empleo, esta medición engloba a personas en muy diversas condiciones, como quienes se dedican a las tareas del hogar u otras actividades personales, sin distinguir si realmente buscan un trabajo.
Asimismo, la STPS acotó el alcance del estudio privado al recordar que la encuesta empleada por la Fundación SM es representativa de 24.3 millones de jóvenes en comunidades de más de 2,500 habitantes, dejando fuera al sector rural.
En contraste, la medición realizada a través de la ENOE permite categorizar con precisión la condición de actividad de las juventudes. Bajo este parámetro oficial, la población joven desocupada o disponible muestra una tendencia descendente y sostenida durante los últimos años: tras alcanzar un pico de 2.62 millones en 2020 a causa de la pandemia, la cifra bajó a 1.97 millones en 2021, 1.60 millones en 2022, 1.33 millones en 2023, 1.31 millones en 2024 y 2025, hasta ubicarse en cerca de 1.24 millones en 2026.
Esta evolución representa una caída del 53 por ciento respecto al máximo de 2020 —con 1.38 millones de jóvenes menos en dicha situación— y una reducción del 23 por ciento tan solo en el periodo comprendido entre 2022 y 2026.
Ante esta disparidad, la STPS enfatizó la importancia de analizar las estadísticas de las juventudes con apego estricto a las definiciones formales de cada fuente, a fin de evitar equiparaciones incorrectas que distorsionen el diagnóstico sobre la inserción laboral y educativa en el país.









