Tras los hechos violentos registrados en el partido de fútbol entre el Atlético San Luis y Querétaro, el gobierno estatal de San Luis Potosí y municipal condenaron los hechos violentos ocurridos ayer, el cual dejó.
El evento dejó varios lesionados -entre ellos algunos elementos de la Policía Estatal- cuatro trasladados para su valoración al hospital, 10 vehículos de policías y 20 privados dañados y una persona detenida. Afortunadamente no se registraron personas muertas.
Mediante un comunicado, el gobierno del Estado recordó el deporte no es violencia, por lo que la Fiscalía General del Estado inició las investigaciones correspondientes para aplicar todo el peso de la ley a los responsables, en donde actualmente se revisan las grabaciones al interior del estadio.
Informó que, de acuerdo con las primeras investigaciones, los integrantes del equipo visitante provocaron a los asistentes, ante lo que elementos de la Policía Estatal desalojaron una parte las gradas en donde la porra del equipo visitante se encontraba.
Ante los hechos se desplegaron mil elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, Guardia Nacional, Protección Civil estatal y municipal, Bomberos y Cruz Roja.
En tanto, la víspera, diversos medios de comunicación señalaron que tras el enfrentamiento entre los aficionados, se registraron varias decenas de heridos.
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