El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que «pronto» declarará el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense, en un mensaje emitido durante un mitin político celebrado en una academia de policía en el estado de Nueva York. El mandatario aseguró además que Irán está siendo derrotado de forma contundente en el marco de las hostilidades bélicas actuales.
La polémica declaración se produce en un contexto de alta tensión militar, luego de que Estados Unidos e Israel iniciaran una guerra contra la nación islámica el pasado 28 de febrero. Dicho conflicto armado tiene como objetivos oficiales clausurar el programa nuclear iraní y propiciar un levantamiento civil interno.
Como contraofensiva a la invasión, Irán logró establecer un control de facto sobre una porción significativa del estrecho de Ormuz, un canal marítimo crucial y estratégico para el tránsito global de energéticos y mercancías.
Ante esta situación, el gobierno de Donald Trump mantiene un severo bloqueo a los puertos iraníes con el fin de asfixiar su estructura económica. “Tenemos el bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros lo queramos”, aseveró Trump ante la multitud que respaldó su posicionamiento.
La reciente declaración del presidente Trump sobre su intención de anexar el estrecho de Ormuz como «territorio de Estados Unidos» representa el punto más crítico de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero de 2026.
Este conflicto, que comenzó con bombardeos sorpresivos de las fuerzas estadounidenses e israelíes, ha dejado de ser una operación de contención nuclear para convertirse en una disputa abierta por el control de las vías marítimas más importantes del planeta.
El estrecho de Ormuz, un paso marítimo angosto situado entre Irán y Omán, es la arteria principal del comercio de energía global, por donde transitaba una quinta parte del petróleo y gas del mundo antes de las hostilidades.









