Cuatro agentes de la Unidad Antisecuestros de la Seido adscritos a Interpol México, fueron vinculados a proceso luego de estar presuntamente involucrados en una red donde se utilizaron informes oficiales de las agencias estadounidenses ICE y AFT para involucrar a una familia jalisciense con el crimen organizado, plan que se operó desde la Unidad Antisecuestro de la Siedo.
El juez de control, Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, juez de control, consideró que la Fiscalía General de la República (FGR) aportó elementos para demostrar la presunta responsabilidad de cuatro agentes en los delitos de robo agravado, contra la administración de la justicia en distintas modalidades y tortura.
Un quinto agente recuperará su libertad, porque acreditó que tuvo cuatro incapacidades médicas cuando se firmaron los oficios de investigación para indagar a la familia, que después derivaron en tres cateos.
El abogado de las víctimas narró ante el juez de control que todo inició a raíz de un conflicto marital y de un mal divorcio, donde el empresario Juan Pablo González Cimadevilla contra quien existe una orden de aprehensión, denunció a su ex esposa de haberle robado dos o tres botellas de vino de origen griego y chino, además de que también responsabilizó a sus ex cuñados.
El juez prohibió a los medios de comunicación divulgar los nombres de las víctimas, los números telefónicos que les fueron intervenidos, así como sus domicilios, además de los agentes vinculados a proceso.
La FGR tiene un plazo de dos meses para realizar la investigación complementaria, plazo que vence el 31 de diciembre, en tanto que los cuatro permanecerán internos al ratificarse la prisión preventiva justificada.


