- La Nación Tohono O’odham había presentado la demanda en junio, después de conocer los planes del Departamento de Seguridad Nacional para otorgar contratos
Un juez federal de Estados Unidos rechazó la solicitud de la Nación Tohono O’odham para detener temporalmente la construcción de un nuevo tramo del muro fronterizo en Arizona, en terrenos de su reserva que colindan con México. La decisión permite a la administración de Donald Trump continuar con las acciones necesarias para desarrollar aproximadamente 62 millas de infraestructura fronteriza, mientras sigue el litigio sobre la legalidad del proyecto.
La resolución fue emitida por el juez Richard Leon, de un tribunal federal en Washington, quien determinó que la comunidad indígena no demostró que las obras modificarían ilegalmente los límites de la reserva ni que constituyeran una invasión de sus terrenos. El magistrado consideró además que, en esta etapa del proceso, los intereses del gobierno en materia de seguridad fronteriza y seguridad pública pesan frente a los perjuicios alegados por la nación indígena.
La Nación Tohono O’odham había presentado la demanda en junio, después de conocer los planes del Departamento de Seguridad Nacional para otorgar contratos destinados a construir el muro en una franja de su territorio. La comunidad también buscaba impedir que el gobierno realizara acciones preparatorias, celebrara contratos o utilizara sus tierras para infraestructura relacionada con el proyecto.
La reserva indígena cuenta con unos 2.8 millones de acres y comparte aproximadamente 62 millas de frontera con México. El territorio del pueblo Tohono O’odham se extiende a ambos lados de la frontera actual y quedó dividido después de la definición de los límites entre México y Estados Unidos. Sus autoridades han señalado que la construcción podría afectar sitios considerados sagrados, recursos naturales y vínculos familiares y culturales de la comunidad.
Uno de los argumentos centrales del litigio se relaciona con una franja de 60 pies conocida como Roosevelt Reservation, establecida a finales del siglo XIX a lo largo de la frontera. El juez consideró que esta figura jurídica permite al gobierno federal realizar determinadas obras fronterizas sin modificar los límites de la reserva indígena, aunque reconoció que el caso plantea cuestiones legales novedosas.
La nación indígena ha advertido que el proyecto puede generar daños ambientales y afectar lugares de importancia cultural. Antes del fallo, sus autoridades colocaron señalamientos de prohibición de ingreso dirigidos a contratistas y prepararon a su policía tribal ante posibles trabajos no autorizados dentro de la reserva.
La resolución no representa el cierre del proceso judicial. La Nación Tohono O’odham analiza las opciones legales disponibles para continuar impugnando el proyecto, mientras el gobierno de Trump mantiene su estrategia de ampliar la infraestructura de control en la frontera con México.








