(25 de noviembre, 2019. Revolución TRESPUNTOCERO).- Uno de los temas que se ha puesto sobre la mesa en la agenda pública, desde hace dos sexenios, es el referente a la equidad de género y la agenda feminista, ni Felipe Calderón ni Enrique Peña Nieto en sus administraciones priorizaron el tema, por el contrario, únicamente dieron algunos espacios a diversas mujeres en carteras federales, limitando la equidad de género a ceder espacios en el gobierno.
La desigualdad laboral, la violencia, el acoso, las violaciones, las desapariciones forzadas de ciudadanas, entre otras, fueron la consecuencia de la nula voluntad política en las administraciones panistas y priístas para atender estas problemáticas. El vacío normativo en lo referente a una política pública federal de equidad de género ha derivado en que un nutrido grupo de ciudadanas y colectivos feministas alcen la voz en las calles de forma más severa.
A diferencia de los sexenios de Acción Nacional y el Revolucionario Institucional, el inicio de la administración de la 4T mandó señales de que el tema de la equidad de género estaría presente en el proceso de transformación que encabeza el presidente López Obrador, pues antes de que diera inicio su gestión, se anunció que el gabinete (2018-2024) sería integrado por mitad hombres y mitad mujeres.
No obstante al movimiento realizado por el ahora Presidente de la República para dar un mayor papel de relevancia en la toma de decisiones de Estado a la mujer, en este primer año de ejercicio de la primera administración federal de Morena, desde las instancias parlamentarias se ha trabajado para que los rezagos en temas de equidad de género sean menores.
Desde el Congreso de la Unión —Cámara de Diputados y Senado de la República— en el primer año de la presente legislatura, se aprobó la Ley de Paridad que va orientada a garantizar que la mitad de espacios laborales en dependencias gubernamentales sean ocupados por mujeres, además la ley también contempla el reparto igualitario de posiciones políticas para áreas de toma de decisiones en el rubro federal, estatal, como municipal.
Con la Ley de Paridad se modificaron los artículos 2, 4, 35 y 115 constitucionales para con ello garantizar que la mujer vote y sea votada en las contiendas electorales. Para las elecciones intermedias de 2021, con base en esta ley, la mujer debe ocupar la mitad de las candidaturas apuestos de elección popular, por lo que todos los institutos políticos existentes deben incluir a mujeres de diversos sectores, entre ellas, indígenas, mujeres jóvenes y mujeres transexuales.
Para el especialista en temas de género, violencia y políticas públicas, Julio César Valencia Pulido (Julio Agrado), en entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO, la aprobación de la Ley de Paridad representa “un logro importante dentro del sistema político mexicano, debido a que hace 10 años desde la academia se veía lejano que esto ocurriera”, incluso, Agrado propone que este debate comenzó en la década de los 80 y pasaron más de 30 años para que esto fuese una realidad en México.
Además del esfuerzo parlamentario, el presidente Andrés Manuel López Obrador firmó el pasado jueves el Acuerdo por la Igualdad con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) con el fin de garantizar mejores condiciones de vida y oportunidades para las féminas.
“No se podría concebir el feminismo, sin humanismo. Por eso, me da mucho gusto que estemos firmando este acuerdo no para lo que se va a hacer, si no para lo que ya estamos haciendo, para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres. Esto es evidente, se puede constatar”, ponderaba el primer mandatario.
GÉNERO, PERSPECTIVA DE GÉNERO Y CONGRESO DE LA UNIÓN
Una de las problemáticas que se han dado desde las instancias gubernamentales, en todos los niveles, federal, estatal y municipal, ha sido la idea limitada que se tiene del concepto de género, para con ello atender de mejor forma puntual los temas relacionados con éste, pues, por lo general, se ha entendido que la igualdad de género, únicamente, alude al hombre y a la mujer en su convivencia cotidiana.
Los psicólogos Robert Stoller y John Money, quienes estudiaban las diferencias sexuales, dieron vida a la definición teórica de género, la cual se entiende como “la construcción cultural de la diferencia sexual”. Con base en esta categoría, desde las instancias gubernamentales se cree que el género se limita a los rezagos que vive la mujer, excluyendo de ésta a la comunidad LGBT.
Diversas feministas han reflexionado el concepto y el impacto de éste en la sociedad, por lo que, estudiosas como Marta Lamas define la perspectiva de género como el acto que “implica reconocer que una cosa es la diferencia sexual y otra cosa son las atribuciones, ideas, representaciones prescripciones sociales que se construyen tomando como referencia a esa diferencia sexual”.
Bajo el entendimiento conceptual del tema, la Comisión de Igualdad de Género del Senado de la República, que encabeza la feminista Martha Lucía Mícher, ha trabajado desde que comenzó la presente legislatura, para sacar temas que no sólo tienen que ver con la mujer, también con la comunidad LGBT, así como en temas donde los varones no han sido reconocidos de forma digna en lo referente a su labor cotidiana al desempeñar trabajos como, por ejemplo, de jardinería o de servicios domésticos.
En este sentido, la Comisión de Equidad de Género, la cual está integrada por todas fuerzas políticas, excepto PRD, han impulsado leyes como la del trabajo doméstico, que estipula que tanto las trabajadoras, como los trabajadores domésticos, tienen derecho a servicio médicos y a una jubilación, dejando en claro que no hay una distinción en el tema. Esta ley fue aprobada por unanimidad en el Congreso de la Unión.
Otro de los logros que se dieron en el Congreso de la Unión en el primer año de ejercicio legislativo, referente a temas relacionados con la igualdad de género fue la aprobación por unanimidad de las reformas a las leyes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) para garantizar el seguro social a parejas del mismo sexo.
LA LUCHA FEMINISTA, SU AGENDA Y REEDUCAR AL HOMBRE
Pese a que desde las instancias gubernamentales y del Congreso de la Unión se ha trabajado para reducir los rezagos en los temas relacionados con la igualdad de género y los derechos de las mujeres, la presente administración federal, así como también los gobiernos estatales y municipales se enfrentan a un enorme descontento social por la desigualdad que existe y por la violencia ascendente contra las mujeres.
Tanto en el gobierno de Felipe Calderón como en el gobierno de Enrique Peña Nieto, los índices de violencia fueron al alza, en donde las desapariciones de mujeres de diferentes edades, las violaciones, así como la violencia ejercida por las parejas de las féminas han ocasionado que el encono de las ciudadanas se vea reflejado en protestas en donde se han dado brotes de violencia.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) de 2015 a la fecha, suman tres mil 200 feminicidios a nivel nacional, que se han denunciado. Con base en el SESNSP de enero a junio de 2019 se registraron 470 casos. Estos indicadores explican por qué hay un descontento generalizado en las ciudadanas, quienes han pedido a todas las autoridades, federales, estatales y municipales, atender el problema.
El año pasado la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) revelaba que las mujeres se sienten más inseguras que los hombres tanto en lugares públicos como en privados: cajero automático en vía pública, 87.4%; transporte público, 74.2%; calle, 72.9%; carretera, 69.5%; mercado, 65.5%; parques, 62.1%; automóvil, 48.9%; escuela, 39.2%; trabajo, 36.2%; y casa, 26.7 por ciento.
Julio Agrado expone que las instancias parlamentarias, así como también las gubernamentales deben trabajar en el tema ponderando la agenda feminista, pues de otra forma no se podrán atacar los rezagos y “la violencia feminicida que está en todo el país, entonces, tanto gobierno como legisladores deben enfocarse en lo referente a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, así como sacar la ley de la interrupción legal del embarazo y vigilar que se cumpla lo estipulado por la Ley de Paridad”.
El pasado 21 de noviembre, en el marco del encendido de iluminación naranja del edificio del Senado de la República en Conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, el senador Martí Batres Guadarrama manifestaba que es necesario “reeducar a los hombres para erradicar la violencia, si no lo hacemos no se podrá cambiar absolutamente nada”.
En este sentido, Batres Guadarrama opinaba que los padres de familia, así como los centros de educación deben trabajar en la forma en cómo se debe relacionarse con las mujeres con el “fin de que terminemos con la violencia de raíz”. La agenda feminista también contempla el tema de la reeducación masculina para tener una relación armónica con la mujer.

