La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó este viernes que una gestión proactiva de la deuda permitió reducir el costo financiero del sector público en 4.8 por ciento en términos reales anuales durante el primer semestre de 2026.
De acuerdo con el informe oficial, la estrategia plasmada en el Plan Anual de Financiamiento 2026 priorizó el mercado local como la principal fuente de fondeo, relegando el financiamiento externo a un rol meramente estratégico y complementario.
Esta política ha transformado la estructura del portafolio soberano: la participación de la deuda neta externa del gobierno federal disminuyó drásticamente del 23.3 por ciento registrado en 2018 a un 15.4 por ciento al cierre de junio de 2026.
La SHCP detalló que el cierre definitivo del programa de colocaciones externas ocurrió este jueves mediante una robusta operación en el mercado Samurái por un monto de 282.8 mil millones de yenes (aproximadamente 1,774 millones de dólares).
La transacción, que atrajo la participación de 52 inversionistas globales, incorporó cuatro nuevas referencias a plazos de 3, 5, 10 y 20 años, pactadas con tasas de interés del 3.16, 3.61, 4.46 y 5.49 por ciento, respectivamente.
Adicionalmente, las maniobras de manejo de pasivos ejecutadas a mitad de año blindaron los próximos ejercicios fiscales.
Durante el mes de junio, Hacienda colocó 6,300 millones de dólares, de los cuales 5,900 millones se canalizaron directamente al prepago de obligaciones y refinanciamiento en moneda extranjera.
Dicha intervención financiera logró eliminar por completo los vencimientos de bonos en dólares programados para 2027 y 2028, además de mitigar significativamente las amortizaciones en euros fijadas para 2029.
La institución subrayó que todos los movimientos se mantuvieron estrictamente dentro de los techos de endeudamiento autorizados por el Congreso de la Unión.
Con estas medidas, el Ejecutivo federal busca blindar la estabilidad económica del país, reducir los riesgos de refinanciamiento ante la volatilidad global y garantizar la resiliencia a largo plazo de las finanzas públicas mexicanas.









