Enrique Legorreta / @enriquelego3_0
(1 de junio, 2013).- La inseguridad creciente que enfrenta la Ciudad de México hace que salir a divertirse se vuelva una actividad peligrosa. Salir de noche se torna en una cuestión de sobrevivencia a medida que antros y centros nocturnos son invadidos por la violencia.
El domingo 26 de mayo, hacia las 10 de la mañana, 12 jóvenes desaparecieron de un centro nocturno en la Zona Rosa de la capital del país. No hay indicios de quiénes pudieron ser los responsables de este hecho.
Los jóvenes desaparecidos son Gabriela Téllez Zamudio, Jennifer Robles González, Said Sánchez García, Guadalupe Karen Morales Vargas y su esposo Alán Omar Athiensa Barranco, los hermanos Josué y Arón Piedra Moreno, Eulogio Fonseca Arreola, Rafael Rojas Martínez, Monserrat “N” y Jerzy Ortiz, de 16 años. A esta lista se ha sumado Gabriela Ruiz, de 25 años, cuya desaparición fue denunciada por su madre hasta el jueves 30 de mayo.

El lugar donde ocurrió todo era conocido como “Heaven’s”, establecimiento que al parecer operaba ilegalmente ya que tenía licencia de restaurante-bar pero desde el 2009 incumplía los requerimientos de ese permiso.
María Teresa Ramos, abuela de Jerzy Ortiz, el más joven de los presuntamente “levantados”, señaló que su nieto ya no se reportó con su mamá. “Él se reportaba y le decía a su madre dónde estaba, el sábado fue la última vez que habló con mi hija y ya no se reportó, él había ido a divertirse con su amigo”, declaró la señora.
Los padres de familia se manifestaron el miércoles 29 a la altura de Eje 1 norte con la calle Jesús Carranza con la exigencia de que las autoridades del Gobierno del Distrito Federal los escucharan y actuaran para encontrar a sus hijos.

Los familiares realizaron manifestaciones fuera del antro de la Zona Rosa donde presuntamente desaparecieron sus parientes, nuevamente en Eje 1 norte, y en el edificio del gobierno de la capital. En el Zócalo, representantes de la autoridad les avisaron que el procurador Rodolfo García los recibiría en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).
Estos casos, señalaron las autoridades, están siendo atendidos por la Fiscalía Antisecuestros de la Procuraduría, la cual descartó que se trate de guerra de mafias o de grupos criminales antagónicos.
El jefe de gobierno de la capital, Miguel Ángel Mancera, destacó que ningún familiar de los desaparecidos declaró que se hubieran presentado actos de violencia en la desaparición. Por su parte, la PGJ señaló que hay un testigo de los hechos quien logró escapar del lugar por la azotea y avisar lo que ocurría.

“Mi nieto es muchacho que trabaja conmigo vendiendo playeras, él no se dedicaba a nada malo, mi nieto sólo estaba queriéndose divertir y ahora no está. Vivo se lo llevaron, vivo lo queremos”, señaló María Teresa, abuela de Jerzy Ortiz.
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Luis González Placencia, pidió a las autoridades que no se estigmatice a los jóvenes ya que no se sabe qué fue lo que realmente pasó. “Vamos a atender dos temas fundamentales: uno es la investigación que está realizando la Procuraduría General de Justicia y, otro muy importante es evitar estigmatizar a los jóvenes incluyendo al barrio”, indicó.
Estos comentarios fueron emitidos tras la plática que sostuvo con los padres de familia afuera de la sede del gobierno capitalino, donde además resaltó que aún no existen evidencias para asegurar que los jóvenes estén relacionados con el crimen organizado o que se tratara de un ajuste de cuentas.

Para apoyar al respeto e integridad de los desaparecidos, la CDHDF solicitará las videograbaciones de los negocios que están en la zona. “No hay claridad sobre si entraron por ellos o si ellos salieron, porque todo esto son testimonios de oídas. Lo que sí es que coinciden todos en que el último lugar en el que se supo de ellos fue ahí”.
“A nosotros no nos quieren hacer caso porque nosotros no tenemos dinero, porque no somos Martí, Sicilia, la señora de Wallace; no puede ser, ahí nos podemos dar cuenta que tanto ricos como pobres les hacen estas cosas”, señaló María Teresa.
Pese a que los familiares de los desaparecidos se reunieron casi tres horas como ellas, las autoridades de la procuraduría de justicia no han dado a conocer los detalles de la investigación que llevan a cabo y sólo dicen que están revisando los materiales de las videocámaras.

La dependencia de seguridad reveló que dos de los jóvenes desaparecidos son hijos de Jorge Ortiz Reyes, “El Tanque”, y Alejandro Sánchez Zamudio, “El Papis”, quienes están detenidos y sentenciados por participar en una organización delictiva dedicada a la extorsión y el narcomenudeo, que presuntamente operó en Tepito entre los años de 1998 y 2003, lo que ha hecho que una de las posibles líneas de investigación sea la venganza o el ajuste de cuentas.
Hasta ahora, los familiares se mantienen al tanto de las reuniones con las autoridades.
Hoy 1 de junio, en conferencia de prensa Rodolfo Fernando Ríos Garza, el Procurador General de Justicia del Distrito Federal declaró que para la búsqueda de los jóvenes desparecidos requerirá de la colaboración de la Procuraduría de la Justicia del país así como de la Procuraduría General de la República.


