- La Presidenta Claudia Sheinbaum respondió a Alito Moreno y puso en duda que el PRI pueda regresar al poder en 2030: señaló que el tricolor mantiene la opinión más negativa entre los mexicanos
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió a las aspiraciones de Alejandro “Alito” Moreno de llevar nuevamente al PRI a la Presidencia de México en 2030 y puso sobre la mesa el principal obstáculo del dirigente tricolor: la percepción negativa que, aseguró, todavía arrastra su partido entre la ciudadanía.
Después de que Moreno sostuvo que el PRI podría regresar a la Presidencia si México no cambia de rumbo, Sheinbaum fue cuestionada durante La Mañanera del Pueblo sobre las posibilidades reales de ese escenario. La mandataria no necesitó demasiadas palabras para responder: ve “muy difícil” un retorno priista al poder.
“Está muy difícil, ¿no? Creo que todavía, si preguntan qué partido tiene la opinión más negativa, sigue siendo el PRI”.
Sheinbaum responde a Alito: el PRI sigue cargando con el rechazo
La respuesta presidencial colocó el debate más allá de las aspiraciones de Alito Moreno y directamente en la percepción que existe sobre el partido que gobernó México durante buena parte del siglo XX y regresó a la Presidencia entre 2012 y 2018.
Para Sheinbaum, el problema del PRI rumbo a la elección presidencial de 2030 no está únicamente en lo que su dirigencia proyecte para los próximos años, sino en la opinión negativa que el tricolor conserva entre los mexicanos.
El señalamiento llegó después de que Moreno planteara la posibilidad de que su partido recupere la Presidencia de la República, una expectativa que la mandataria contrastó con el rechazo ciudadano que, afirmó, todavía enfrenta el priismo.
Así, frente al pronóstico de Alito sobre un eventual regreso del PRI, Sheinbaum respondió con un diagnóstico mucho menos alentador para el dirigente: “está muy difícil” mientras el partido continúe encabezando las opiniones negativas.
Segundo Informe: “Nos faltó”, pero Sheinbaum descarta discursos de cinco horas
El intercambio ocurrió también después de la presentación del Segundo Informe de Gobierno, en el que Sheinbaum realizó un balance de los primeros dos años de su administración.
La Presidenta reconoció que el tiempo fue insuficiente para incluir todos los programas, acciones y resultados alcanzados, pero explicó que la intención fue concentrarse en los elementos centrales de su gestión y en los cambios registrados en el país.
“Yo creo que el informe estuvo (…) qué hicimos, decir lo que hemos hecho y nos faltó, pero no íbamos a hacer un informe de cinco horas. Entonces dijimos lo principal de lo que hemos hecho, eso esencialmente, y qué fundamenta lo que estamos haciendo, qué cambios ha habido”.
Sheinbaum sostuvo que el objetivo fue presentar los principales avances de su administración, sin convertir el ejercicio de rendición de cuentas en una exposición de varias horas.
El mensaje, explicó, buscó concentrar qué ha realizado su Gobierno, cuáles han sido las transformaciones principales y qué fundamentos sostienen las políticas desarrolladas durante estos primeros dos años.
“No van a reconocer absolutamente nada”: responde a la oposición
La mandataria también se refirió a las críticas de los partidos opositores después de su Segundo Informe y aseguró que no espera que éstos reconozcan los resultados presentados por su administración.
Sheinbaum señaló que las diferencias forman parte de la democracia y defendió el derecho de sus adversarios políticos a cuestionar al Gobierno. Sin embargo, consideró que el elemento determinante no será la evaluación de la oposición, sino la opinión de la mayoría de los mexicanos.
“¿Qué va a decir la oposición? Si hubiéramos dicho ‘A’, van a decir ‘B’; si hubiéramos dicho ‘B’, hubieran dicho ‘A’. O sea, no van a reconocer absolutamente nada del Gobierno, pero tampoco pasa nada, para eso es la democracia, que opinen. Lo importante aquí es lo que piense la mayoría del pueblo de México y el pueblo de México está hablando”.
La Presidenta colocó así el respaldo ciudadano como la principal medida para evaluar el rumbo de su administración, por encima de la confrontación discursiva con los partidos opositores.
Alito mira hacia 2030; Sheinbaum apunta al peso de la opinión ciudadana
Mientras Alejandro Moreno plantea un eventual regreso del PRI a Palacio Nacional en 2030, Sheinbaum sostuvo que cualquier aspiración electoral deberá enfrentarse primero con la percepción que los ciudadanos mantienen sobre cada fuerza política.
Y en el caso del tricolor, la evaluación de la Presidenta fue directa: el PRI continúa siendo, según afirmó, el partido con la opinión más negativa.
Frente a los pronósticos de Alito Moreno, Sheinbaum puso el desenlace en manos del electorado y sostuvo que, tanto para evaluar a su Gobierno como para decidir quién conducirá el país en el futuro, “lo importante aquí es lo que piense la mayoría del pueblo de México”.









