La mañana de este viernes, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue cuestionado por las medidas que se tomarán en el país respecto a la venta de bebidas alcohólicas.
Dijo que, desde el principio de la crisis, la postura de su gobierno ha sido “nada de toque de queda, nada de autoritarismo, todo por la razón y el derecho. No a medidas draconianas de dudosa efectividad para el propósito”.
Sin embargo, dijo, lo importante “hacerle caso a los médicos”, serán ellos los que establezcan qupe medidas se tomarán.
“Si se puede en casa, en el domicilio, que ellos nos digan. Y estar pendientes de las recomendaciones (de los especialistas)”. Dijo que hay casos en los que resulta difícil cerrar plantas como las de producción de acero, pero la evaluación corresponde al sector salud.
“Se está haciendo una revisión minuciosa de los productos básicos de los que son esenciales y sobre todo de las plantas de las empresas que se consideran esenciales. Por ejemplo se habló que no se podían apagar los hornos para la produccion de acero, llevaría mucho tiempo el restablecimiento de una empresa”.
“Los que tienen la última palabra son los médicos y los especialistas, pero no tienen una actitud inflexible, aquí muchas veces el doctor Hugo López-Gatell ha hablado de que se cuide la parte económica y social”, dijo.
Reafrimó que el objetivo principal es evitar la diseminación del coronavoris y las medidas están enfocadas a eso.


