spot_img

La crisis de COVID­-19 en Brasil se intensifica, mientras Bolsonaro niega su gravedad

- Anuncio -

POR: ANIA TERRERO

La situación generada por la COVID­19 en Brasil está fuera de control, indican expertos. El país sudamericano superó a España (230.698) e Italia (224.760) y ahora es la cuarta nación del mundo más afectada por la enfermedad, con 241 mil 80 casos confirmados hasta este domingo.

El gigante sudamericano terminó abril con cerca de 72 mil personas contagiadas con el nuevo coronavirus, pero, en lo que va de mayo, sumó 169 mil más. Solo en las últimas 24 horas, reportó casi 7 mil 938 diagnósticos positivos y 485 nuevas muertes, elevando el total de víctimas a más de 16 mil, la quinta cifra más alta del mundo.

Actualmente las estadísticas de la nación brasileña solo son superadas por Estados Unidos, Rusia y Reino Unido. La tendencia es que Brasil igualmente supere en los próximos días a Reino Unido (244.995) y Rusia (281.752 casos), convirtiéndose en el segundo país con más contagiados, tan sólo superado por Estados Unidos (1.478.241).

En paralelo, los expertos advierten insistentemente que el número de contagios debe ser mucho mayor, debido a la falta de pruebas de diagnóstico. Domingo Alves, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo, es uno de los autores de un estudio que estimó que el número real de infecciones es 15 veces mayor que la cifra oficial.

La causa podría estar en que el país solo realiza pruebas de diagnóstico a quienes terminan hospitalizados. “Es difícil saber qué sucede realmente en función de los datos disponibles. No tenemos una política real para gestionar el brote”, explicó a la agencia AFP.

Este acelerado aumento de casos durante las últimas dos semanas ha puesto contra las cuerdas a una de las principales ciudades de la nación, Sao Paulo. Su alcalde, Bruno Covas, advirtió que el sistema de salud de la ciudad ­la más poblada del país­ está cerca del colapso.

Los hospitales públicos, explicó, alcanzaron el 90% de su capacidad de emergencia, y la demanda sigue en aumento. “Todos los días ofrecemos nuevas camas porque nueve de cada diez pacientes atendidos reciben alta, pero la tasa de contagio sigue alta y el sistema está próximo al colapso”, dijo.

Mientras el país da señas claras de estar hundiéndose en una crisis sanitaria de la que será difícil salir, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, acudió este domingo a una multitudinaria manifestación a favor de su Gobierno. Acompañado por once ministros, destacó la gran presencia de seguidores en el acto pese a las medidas de los gobiernos regionales para evitar las aglomeraciones, como herramienta para combatir la COVID­19.

El líder ultraderechista, uno de los gobernantes más escépticos sobre la gravedad de la pandemia, ha llegado a calificar la nueva enfermedad como una “gripecita”. Insiste en acudir a los actos masivos de sus seguidores pese a las recomendaciones para evitar aglomeraciones tanto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como de su propio Ministerio de Salud.

En declaraciones durante la manifestación, Bolsonaro volvió a criticar las medidas de distanciamiento social adoptadas por los gobiernos regionales y municipales y defendió la normalización de las actividades.Todo esto sucede unos días después de que el ministro de Salud, Nelson Teich, renunciara tras menos de un mes en el puesto. Su dimisión llegó luego de lanzar críticas a un decreto de Bolsonaro que permitía la reapertura de gimnasios y salones de belleza. El predecesor de Teich también fue despedido después de estar en desacuerdo con el presidente.

Ante los mensajes mixtos, y con poca ayuda del gobierno, no hay suficientes brasileños que se queden en casa para frenar la propagación del virus. Lo grave es que, en la actual crisis, los errores políticos se pagan con vidas humanas. Bolsonaro parece no ver. O solo ve lo que le conviene: la economía.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER