(18 de mayo, 2020. Revolución TRESPUNTOCERO).- Un paciente de COVID-19 se arrojó de la ventana desde un tercer piso, para escapar del Hospital General de Tula; sin embargo, al empeorar sus síntomas, regresó a las instalaciones de salud.
En su huida, familiares y amigos habrían irrumpido por la fuerza al hospital, para llevárselo en una camioneta particular.
“Durante el pase de visita de médicos, cuando el paciente fue diagnosticado como positivo a COVID-19 (…) el médico en turno revisó la medicación correspondiente, momento en el cual, fue atacado por la espalda y privado de su equipo de protección por la persona en revisión”, relató personal de la Secretaría de Salud de Hidalgo.
Los familiares después retornaron al Hospital de Tula para solicitar el reingreso de la persona, pero derivado del proceso de sanitización correspondiente y necesario para salvaguardar la integridad del resto de usuarios y personal del nosocomio, ya no fue aceptado.
En consecuencia, se decidió recibirlo en el Hospital de Respuesta Inmediata COVID-19 de Actopan, donde se encuentra hospitalizado.


