En el estado de Puebla, Michel Ivonne de 17 años logró sobrevivir a un intento de feminicidio; sin embargo fue víctima de abuso sexual y agresiones físicas por parte de su expareja sentimental.
El pasado 26 de mayo Michel fue reportada como desaparecida y horas después fue localizada dentro de un registro de aguas negras, a dos metros de profundidad en la Unidad Habitacional Agua Santa.
De acuerdo con reportes policíacos la joven salió de su domicilio el martes para reunirse con su exnovio; sin embargo la menor ya no regresó a su domicilio por lo cual sus familiares comenzaron su búsqueda en la zona de Agua Santa, además dieron parte a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla.
Una vez reportados los hechos la FGE abrió una carpeta de investigación por desaparición de persona, con el folio CDI-490/2020.
Mientras que a través de redes sociales sus familiares contactaron a algunos amigos de la joven, logrando obtener información de audios y mensajes, donde confirmaron que Michel se encontraría con su expareja.
Tras intensas horas de búsqueda, la adolescente fue localizarla la noche de este miércoles, dentro de un registro de aguas negras; semidesnuda maniatada, amordazada con hipotermia y con signos de abuso sexual.
Al lugar arribaron paramédicos y personal de Protección Civil quienes sacaron a la joven para posteriormente trasladada al Hospital General del Sur, donde su estado de salud se reporta como grave por los diversos traumatismos que sufrió, además de la hipotermia y la intoxicación, provocada por la entrada de agua contaminada a sus pulmones.
El presunto agresor y exnovio fue citado a declarar a la Fiscalía General del Estado, aunque no ha sido formalmente detenido, ya que la joven es la única que puede declarar y confirmar que se trata de su agresor.
Mientras familiares de Michel Ivonne han solicitado a las autoridades no dejar libre al joven, pues temen se dé a la fuga.
En tanto la autoridad ministerial continúa con las investigaciones correspondientes con el fin de recabar información que permita librar una orden de aprehensión, ya sea en su contra, o de quien resulte responsable.

