Los repartidores de aplicaciones como Uber Eats, Rappi y Didi Food, realizaron un paro de actividades con el fin de presionar y obtener un aumento de 100 por ciento por la tarifa que le cobran a la app y a demás por mayor seguridad.
De acuerdo con el secretario general de la Unión Sira apps, Alonso Morales, los empleados solo cuentan con un seguro contra accidentes.
En tanto el cofundador de “Ni un repartidor menos”, Saúl Gómez, expresó que el seguro es particular y es reembolsable, “yo tengo que pagar y después tengo llevar mis facturas a la aseguradora. Ante la falta de seguridad hasta te puedes quedar endeudado”, comentó.
Las empresas piensan que sólo con darnos cubrebocas y gel antibacterial es suficiente, y algunas ni siquiera eso nos dan; a pesar de que nos mandan con clientes infectados de COVID-19”, comentó Morales.
Al respecto Estephanie Rojas, madre soltera, repartidora de Uber y Rappi, asegura que sus ingresos ascienden a unos 700 pesos semanales, con jornadas de ocho horas diarias y sin seguridad social, “para nosotros es imposible pensar en pago de vacaciones o aguinaldos”, indicó.
Hasta el momento no existe una cifra oficial de cuántos repartidores existen en México, tan solo en la empresa en Rappi se calculan 35 mil trabajadores, cuyo sueldo es de alrededor de cuatro mil 450 pesos mensuales, es decir el 23 por ciento menos que el promedio nacional.
En ese sentido el director del Observatorio de Salarios de la Ibero en Puebla, Miguel Calderón sostuvo que estas empresas no garantizan los derechos laborales, no hay una base de salario mínimo, ni pago de horas extras, ni un mínimo de seguridad social.
En su pliego petitorio los trabajadores solicitan:
- Que se reconozca su relación laboral.
- Cálculo de impuestos equitativo con las empresas para las que trabajan.
- Esquemas de seguridad social para los repartidores de alimentos

