“Grupo Reforma se une a la pena que embarga a las familias Martínez Pulgar y Martínez Franco por el sensible fallecimiento de nuestro compañero Luis Gerardo Martínez Franco”, se leía en una esquela publicada por el diario Reforma el pasado 28 de mayo.
Mientras que en el diario El Universal el contagio de COVID-19 de su director editorial, David Aponte, fue dado a conocer de de forma pública; Reforma no sintió esa obligación para dar a conocer que un trabajador de intendencia, había muerto víctima de contagio de SARS-CoV-2, la nueva cepa de coronavirus.
“Unos días después, un editor del periódico subió a su cuenta de Facebook un post en el que hacía un sentido y sincero homenaje a Luis Gerardo. No hablaba explícitamente de que se hubiese tratado de un caso de Coronavirus, pero el contexto lo daba a entender.
Cuando escribí al editor para conocer su versión su actitud fue hermética y dijo no saber nada del asunto. Unos días después el post había desaparecido”; escribió el periodista Hernán Gómez en su columna publicada en El Heraldo de México
De acuerdo con Gómez Bruera, fue evidente que el editor de Reforma se empeñó en ocultar el deceso.
Y destaca que si bien la empresa no tiene la obligación de hacer pública la información de ese tipo, hay una gravedad debido a que tampoco informó a los empleados de la empresa, mismos que “se enteraron de oídas”.
Gómez Bruera detalla que entrevistó a tres trabajadores del periódico, quienes narraron que el señor Luis Gerardo llevaba varios días sintiéndose mal, y mencionaron que había pasado aproximadamente diez días con malestares. Lamentablemente de acuerdo con fuentes cercanas al columnista los empleados fueron despedidos.
“Ese mismo miedo, por lo visto, lo tienen también otros empleados de Grupo Reforma, a quienes se les ha dicho que, en caso de optar por irse a sus casas, se les descontarán días de sus vacaciones. Salvo cuatro altos directivos, los dueños del medio se han obstinado en que la mayor parte del personal siga trabajando desde el diario, a pesar de que en muchos casos no es estrictamente necesario”, revela el comunicador
Cabe mencionar que las consecuencias de las decisiones de que los trabajadores continúen laborando, ha derivado en una gran cantidad de contagios y el número podría estar entre los 12 y los 25 casos, esto de acuerdo con testimonios recabados por Gómez Bruera
Aún y con la presencia de contagios, las autoridades del diario no han tomado las medidas necesarias para detener el incremento de infecciones de COVID-19 en las instalaciones del medio de comunicación.
Dos de los entrevistados por el columnista detallaron que el periódico, comenzó a medir la temperatura de quienes ingresan al edificio después de fallecido Luis Gerardo.
“Por lo general, cuando ha habido contagios piden al área de intendencia sanitizar los espacios, pero no se manda a sus casas a las personas que han tenido contacto directo con los contagiados, aseguró uno de los entrevistados.
El columnista explica que recurrió a dos directivos de Reforma para conocer la versión sobre casos de COVID-19 en sus instalaciones, sin emabargo no obtuvo respuesta.
El descontento en el periódico es hoy tan grande entre los trabajadores que no resultó difícil para este columnista obtener testimonios de varios de ellos. Uno, en particular, dijo de forma textual: “yo siempre he sido fiel a este periódico, pero ahora sí me he dado cuenta que realmente son una…” (prefiero ahorrarle la palabra a los lectores)” finaliza el texto .

