Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
(15 de junio, 2013).- Once vallas negras, de aproximadamente 2 metros y medio de alto, postradas sobre la calle de Abraham González, separan el Palacio de la Secretaría de Gobernación de un campamento de tres carpas de campaña, el concreto húmedo como base y cuatro madres de Ciudad Juarez, que buscan a sus hijas; que le exigen a Enrique Peña Nieto que sus casos sean atraídos por la Procuraduría General de la República (PGR).
“No nos vamos a ir hasta hablar con Peña Nieto”, dice Silvia Banda, mamá de Fabiola, quien lleva desaparecida desde el 13 de agosto de 2010, cuando tenía 18 años.
“Estamos hablando de trata de personas, crimen organizado, desapariciones forzadas, que son delitos de fuero federal”, señalo Malú García, de la organización Nuestras hijas de regreso a casa. A la vez informó que en los últimos cuatro años hay un centenar de mujeres jóvenes desaparecidas en Ciudad Juárez.
Malú informó a REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO que tuvo una reunión con el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, y con Rodrigo Archundia, titular de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), el martes 11 a las 13:00 horas, donde les informaron que ellos podrían supervisar las investigaciones, pero no atraer los casos, porque la competencia era del estado de Chihuahua y no del gobierno federal. Por lo tanto, “no podrían asumir esa responsabilidad”, agregó Malú.
Explicó de la misma manera que el estado de Chihuahua no reconoce que los delitos pertenezcan al fuero federal y tampoco admite que exista la privación de la libertad de la mujer. Lo único que hay en el estado son sentencias por homicidios, “pero no hay sentencia por la desaparición ni por la trata”.
“En lo que lleva de este año tenemos 24 casos vigentes de jóvenes desaparecidas. Y es una cifra oficial que nos entregó la fiscalía de género de Chihuahua”, señaló Malú.
“Mi hija tenía 18 años cuando desapareció en el centro de Ciudad Juárez”, dijo Rosa María Apodaca, cuando explicó que no ve a su hija desde el 7 de junio de 2011. También señaló que hasta ahora las autoridades no saben nada.
Sin embargo, la titular de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim), les dijo que “se le hacía extraño” que las madres estuvieran en esa lucha, ya que la funcionaria acababa de ir con el fiscal de Chihuahua y él le informó que las averiguaciones iban en buen rumbo.
“Mi hija desapreció hace 4 años y hasta ahora no sabemos de ella. Veo que el expediente de ella sigue como estaba al principio, a pesar de que yo les he llevado pruebas, hasta retratos hablados”, dijo Bertha Alicia García Ruiz.
“Brenda desapareció el 6 de enero de 2009. Me dejó un hijo que en ese entonces tenía un mes”, explicó Bertha con una voz melancólica.
Por su parte, Juana Ibarra también recordó que su hija Gabriela desapareció el 18 de marzo de 2011, a su 19 años, en su primer día de trabajo.
Malú García señaló que entre las demandas de las madres está que los cuerpos sean identificados por un grupo de antropólogas forenses argentinas, que fueron las peritos en el caso de demanda al estado mexicano por 3 feminicidios, ante la Corte Interamericana de Justicia.
Las madres también demandan la creación de la Fiscalía Especializada para la Búsqueda de Mujeres Desaparecidas y la tipificación de la desaparición de mujeres como delito. Asimismo solicitan entrar al programa de recompensas que utiliza la SEIDO para los delitos que absorben, como los del crimen organizado. A su vez, las manifestantes solicitan la creación de la Unidad de Defensa y Protección a Familiares de Mujeres Desaparecidas y Asesinadas, porque son amenazadas y corren riesgo por su búsqueda.


