Por: Daniel Gershenson / @alconsumidor
(20 de junio, 2013) Iba a ser un operativo más: la forma fácil de implementar políticas Tolerancia Cero (mal entendidas: peor llevadas a cabo), por energúmenas unidades de seguridad. Otro capítulo vergonzoso de la guerra sin cuartel contra jóvenes vulnerables en la capital de México y el resto del país.
Cuando hace cinco años llegaron cientos de policías a este antro de la Colonia Nuevo Atzacoalco en la Delegación Gustavo A. Madero, numerosos estudiantes celebraban una tardeada de fin de cursos. Al recinto entraron varios guardianes del orden, quienes con lujo de violencia condujeron a los asistentes hacia la entrada del lugar y única salida funcional. Por órdenes expresas de La Autoridad uniformada, se cortó la electricidad. Sobre Eduardo Molina, el responsable directo Guillermo Zayas estacionó camiones RTP; el transporte de los chavos al averno MP en donde muchas niñas fueron desnudadas, marcadas con plumón y toqueteadas por instrucciones del médico legista y policías multipremiados como el entonces Jefe del sector “Pradera” Antonio Garniño Tejeda.
Al escasear transporte disponible para continuar la cosecha de extorsiones, a la espera de otras unidades se taponó la puerta del New’s Divine. Adentro proseguían los empujones de la fuerza de tarea hacia el acceso cerrado por decenas de policías. Durante varios minutos, se agolparon jóvenes en ese embudo sin salida y trampa mortal. El desenlace fue previsible.
Uno de los operativos más imbéciles en la sucia historia del DF progre se consumó esa tarde: el 20 de junio de 2008.
Ha transcurrido un lustro completo de impunidad en todos los órdenes de gobierno. A los familiares la burocracia los ha ninguneado con singular convicción. El ex jefe de la Secretaría de Seguridad Pública Joel Ortega Cuevas, fiel a la costumbre autóctona que otorga premios a la lealtad y promociones por pésimos resultados, es hoy día director del Metro de la Ciudad de México. Antes había sido absuelto y favorecido por Miguel Ángel Mancera -sucesor de Marcelo Ebrard en la Jefatura de Gobierno- con la coordinación de su exitosa campaña electoral como candidato de unidad. Un subsecretario embarrado con la sangre de nueve jóvenes y tres policías: Luis Rosales Gamboa, fue vocero departamental el resto del sexenio; también, efímero titular durante los eventos del primero de diciembre de 2012 en el Centro Histórico. A pesar de dos recomendaciones demoledoras de la Comisión de Derechos Humanos del DF en su contra, sigue fungiendo como subsecretario del ramo. México: Aquí no Pasa Nada, capítulo enemil.
A pesar de la ofensiva retrógrada por parte de los tres poderes locales: el papel del presidente del Tribunal Superior Édgar Elías, por ejemplo, es lamentable, nuestra obligación es buscar que se haga Justicia New’s Divine. Sólo entonces cruzaremos el umbral de lo Indecible y empezará la necesaria limpieza de nuestra casa. Sólo así podremos vencer a la muerte múltiple e impuesta. Dotar de sentido a la trágica Ausencia.


