Enrique Legorreta/@enriquelego3_0
(25 junio, 2013).-Pese a que Michoacán ha sido reforzado por elementos del Ejército mexicano y de la Policía Federal (PF), la violencia aún persiste, así lo señaló la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), quien destacó que en los últimos 18 meses han sido interpuestas 70 denuncias por tortura contra fuerzas federales, estatales y municipales.
De las denuncias que se han puesto, 33 corresponden a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), 15 a la Policía Federal, 12 a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), siete de la Secretaría de Seguridad Pública estatal y una a los cuerpos de seguridad de los ayuntamientos Benito Juárez, Tzitzio y Tarímbaro. Estos abusos incrementaron a partir de la administración de Felipe Calderón.
Además de estas denuncias, resalta que por detención ilegal, cateos y visitas domiciliarias ilegales, empleo arbitrario de la fuerza pública, retención ilegal y lesiones, el Ejército mexicano tiene en su contra 236 quejas; la Policía Federal recibió 135 y la Marina seis.
La CEDH pretende que las organizaciones de seguridad modifiquen su comportamiento y que se evite el uso excesivo de la fuerza para no caer así en abusos de autoridad por parte de las fuerzas federales que se encargan de la seguridad del estado.


