En Estados Unidos, un juez federal bloqueó este miércoles las expulsiones de inmigrantes menores no acompañados en la frontera sur, colindante con México, medida que el gobierno de Donald Trump justificó por la pandemia de COVID-19.
Apoyándose de una vieja norma de salud pública, relacionada con el control de las epidemias en la frontera mediante la cual puso mano dura contra la inmigración legal e ilegal.
Por lo cual la organización de derechos civiles American Civil Liberties Union (ACLU) interpuso
una demanda en nombre de un adolescente guatemalteco que huyó de su país, debido a que era perseguido por las opiniones políticas de su padre. El joven pretendía llegar a Estados Unidos para reencontrarse con su padre.
De acuerdo con los abogados las medidas aplicadas por el gobierno vulnera los derechos especiales que protegen a los menores.
En este sentido el juez federal Emmet Sullivan del Distrito de Columbia señaló que los menores afectados podrían sufrir un “daño irreparable” y además expresó no estar convencido con los argumentos del gobierno de Trump y señaló que en el país hay suficientes recintos sin utilizar donde los niños podrían ser alojados.
“El fallo de hoy es un paso crítico para detener el intento ilegal y sin precedentes del gobierno de Trump de expulsar a niños utilizando como pretexto la salud pública”, precisó Lee Gelernt, abogado de ACLU.
De acuerdo ACLU, desde el inicio de la pandemia y hasta octubre alrededor de 13 mil menores podrían haber sido expulsados hacia México o hacia sus países de origen sin haber tenido la opción de pedir asilo.


