Redacción / @Revolucion3_0
(3 de julio, 2013).- Hoy se cumplen 130 años del nacimiento de Franz Kafka. El escritor, nacido en Praga, es considerado uno de los escritores más influyentes en la literatura universal. Desde temprana edad el escritor praguense se interesó en la mística y la religión judías, que se considera una de las más notables influencias en su pensamiento. De hecho, estuvo en sus planes emigrar a Palestina pero estos se frustraron debido a sus primeros síntomas de tuberculosis, enfermedad que más tarde lo llevaría a la muerte.
De acuerdo a algunos de sus lectores, el estilo de Kafka se singulariza por un cierto carácter metafísico y un encuentro entre el absurdo, la ironía y la lucidez. Estos elementos se permean en la realidad más cotidiana para distorsionar y develar una intensa inconsistencia en la profundidad de la existencia humana.
Entre sus obras más famosas se encuentran: La metamorfosis y El Castillo. Sin embargo, Kafka dejó una gran cantidad de escritos autobiográficos y correspondencia.
Muchos de sus textos no fueron publicados en vida del autor pues quería que éstos fueron destruidos, pero gracias a que su amigo Max Brod no hizo caso a su deseo éstos fueron editados después de que Kafka falleciera.
Se casó cinco veces pero su último amor tan esperado, Dora Diamant, tenía parte de su obra, tampoco se deshizo de 20 cuadernos y 35 cartas. Sin embargo, aunque las mantuvo en secreto, finalmente, fueron confiscadas por la Gestapo en 1933 y nunca han sido encontradas de nuevo.
La originalidad incomparable y el gran valor literario de la obra de Franz Kafka le han puesto en una condición casi mítica en la literatura del siglo XX.


