El día de ayer, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció la salida de Alfonso Romo. Sin embargo, el ahora exfuncionario descartó que su salida del gobierno federal fuera sorpresiva o se debiera a algún pleito, pues reveló que desde que asumió como coordinador de la Oficina de la Presidencia, acordó permanecer dos años.
Asimismo, destacó fue que su cargo federal una “extraordinaria experiencia” y que no está harto ni decepcionado, por lo que se queda como puente de interlocución con el sector empresarial.
“No me estoy yendo, voy a poner todo lo que esté de mi parte para seguir siendo el enlace del sector privado con el gobierno y convencer de que la única medicina para combatir la pobreza es con la inversión, porque hay empleos y se genera bienestar”, aseveró.
“Siempre dije dos años, lo cumplí, no es lo mismo ser asesor que jefe de la Oficina de la Presidencia, porque tengo un reto doble: me tengo que ganar la misma confianza del sector empresarial y del gobierno desde afuera”.
Por otro lado, se dijo convencido de que podrá ayudar más al Presidente desde fuera, como asesor y puente
“No pasó nada, el escrito fue sumamente claro, siempre negué que iba a estar en gabinete y después, cuando acepté, yo le dije al Presidente ‘no es mi vocación, yo no soy funcionario público, no entiendo al gobierno, yo soy del sector privado y ahí me pertenezco, de ahí soy, pero con mucho gusto te ayudo, pero por dos años’”.
Por otro lado, sostuvo que el Presidente tiene una red amplia de interlocutores a quienes les tiene confianza y se nutre de la información que le dan.
“Estoy completamente convencido de lo que el Presidente anunció, estoy contento de volver a mi sector, pero estoy más contento de poder ayudar a mi sector habiendo conocido el público desde adentro, creo que puedo ayudar porque conozco ambos lados de la moneda”.
Con información de Milenio.

