Natalia Antezana / @Natalia3_0
(6 de julio, 2013).- Las calles fueron escenario de las multitudinarias manifestaciones durante todo el día viernes en Egipto, en las que se enfrentaron los simpatizantes del presidente depuesto Mohamed Morsi y quienes apoyan su destitución. El resultado es de 30 personas fallecidas y más de mil heridas, según los reportes de la agencia de noticias estatal Mena.
Un contingente avanzó hacia los cuarteles donde las fuerzas armadas tienen retenido a Morsi. El ejército y la policía intentaron contener la manifestación con gases lacrimógenos y perdigones, lo que dio como resultado manifestantes heridos por los balines, casos de asfixia por los gases y 7 muertes. La plaza Tahrir también acogió a miles de manifestantes; ahí, las fuerzas armadas desplegaron tanques militares y se produjeron diversos enfrentamientos con un saldo de dos muertes.
El presidente interino de Egipto, Adly Mansour, quien disolvió la Cámara alta del Parlamento, el Consejo de la Shura, dominado por los islamistas, llevó a cabo una reunión con el general de las fuerzas armadas Abdel-Fattah el-Sisi y con el Ministro del Interior, según los reportes de la agencia AP. Esta misma acción la replicó con los líderes del movimiento juvenil Tamrod, quienes encabezan las manifestaciones de apoyo a la destitución de Morsi.
Alianza Nacional de Defensa de la Legitimidad, que acoge cabida a 11 grupos islamistas asociados para la defensa de Morsi, emitió un comunicado en el que explica que las protestas seguirán de manera pacífica, hasta que “el golpe militar sea anulado y el presidente legítimo reinstaurado”, según reportes del diario la Voz de América.
Abdel Rahman, miembro del Comité de Asuntos Exteriores de la Hermandad Musulmana y del partido “Libertad y Justicia”, señaló en una entrevista a La Voz de América que lo que sucede en Egipto no es la manera de solucionar los conflictos.
“Cuando en un país hay una disputa política, solamente se puede resolver siguiendo reglas políticas, no con un golpe o una junta militar”, aseveró.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hizo un llamado para evitar una política de “represalias”, la Unión Africana suspendió a Egipto de sus actividades y Obama dijo “Llamo al Ejército egipcio a apresurarse para, de forma responsable, regresar la completa autoridad a un gobierno civil elegido democráticamente tan pronto posible”.


