Durante la conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que los remanentes del Banco de México (Banxico) serán para pagar la deuda nacional.
Pese a que los recursos sean mínimos o que no sean suficientes, el mandatario se dijo optimista. Pues espera que, mínimamente, lleguen a los 300 mil millones de pesos. Cifra que ayudaría a mantener finanzas sanas.
“Si nos dan esos remanentes, lo aclaro, se tienen que destinar a pago de deuda, por eso lo que se reciba va a estar destinado al pago de deuda. Ayuda mucho porque reduce y paga de servicio de deuda, todo lo que se haga en ese sentido”.
El presidente afirmó que los remanentes se reducirán pues crecen en función de la depreciación del peso. Por lo que, aunque no se tengan remanentes, es importante no tener devaluación y conseguir una moneda fuerte.
“Cuando estaba a más de 25 pesos por dólar, luego bajó a 24, 23, se hacían cálculos que nos podían corresponder hasta 1 billón de pesos de remanentes que el Banco de México le tenía que entregar a Hacienda”.
Por el fortalecimiento del peso los remanentes disminuyeron, agregó.
El titular del ejecutivo se mostró entusiasta pues aseguró que en los dos años de su administración y, a pesar de la pandemia de COVID-19, el peso se ha fortalecido. Actualmente registra una apreciación de 2.3 por ciento frente al dólar. Por encima de monedas como el peso colombiano o chileno, el real brasileño o el rublo ruso.


