Este lunes se llevó a cabo un golpe de estado en contra del gobierno civil en Myanmar, donde se expulsó del poder a Aung San Suu Kyi, acusada de fraude electoral desde el pasado 2020.
Tras esto, trabajadores de la salud iniciaron una movilización de desobediencia civil contra el golpe militar y con cintas rojas, los expertos anunciaron que dejarán de trabajar en los nosocomios.
“Queremos demostrarle al mundo que nos oponemos de plano a la dictadura militar y queremos el regreso de nuestro gobierno electo y nuestra líder”, explicó Zun Ei Phyu, doctora que labora en Yangon.
“Queremos demostrar que seguiremos solamente a nuestro gobierno electo, no a los militares”, agregó.
Cabe señalar que los trabajadores emitieron su declaración en contra del golpe y a favor de la democracia.
Parte del personal se ha declarado en huelga y los que trabajan en clínicas del gobierno no han parado pero han expresado su rechazo al nuevo gobierno de facto.
Otros de los huelguistas han pasado a trabajar en las clínicas de salud gratuitas, muchas de las cuales han cerrado ante el alto número de contagios.
“Brindamos tratamiento y medicamentos gratuitos a quienes los necesiten”, aseguró.
Es de recordar que las medidas de Myanmar para contener la pandemia fue la regular en otras naciones: cerrar fronteras, cuarentenas obligatorias y órdenes de permanecer en casa.


