J. Arturo García / @SoyArturito
(11 de julio, 2013).- Ni las deportaciones hasta sus lugares de origen, ni la militarización de la frontera México-Estados Unidos, ni las altas “cuotas” de los polleros, impedirán que las personas sigan tratando de entrar a Estados Unidos.
Así lo dijo el líder del Movimiento Migrante Centroamericano, José Jacques, ante el aumento de deportaciones aéreas de migrantes desde Estados Unidos. “Eso no lo desalentará, sino que sólo se tardaran un poco más. Cuando son deportados [a sus estados], sólo van a saludar a sus familias y comienzan de nuevo su camino a Estados Unidos”.
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Según información de la Policía de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), el “primer vuelo oficial” de deportación, realizado hace una semana, transportaba a 133 hombres en un avión que aterrizó en la Ciudad de México.
Sin embargo, para José Jacques, las autoridades de inmigración de Estados Unidos tienen una cuota de 34 mil detenciones y 1,400 deportaciones cada día, sin importar su estatus migratorio. “Las pruebas de deportaciones en avión se vienen realizando desde hace algunos años. En 2012, cerca de 300 mil personas fueron regresadas a México”, señala el especialista.
“California y Texas son los estados de Estados Unidos que más migrantes tienen, sobre todo de mexicanos; en California hay unos 3 millones de mexicanos y, tan sólo en San Antonio, Texas, cerca del 70% de sus habitante son migrantes”, indicó José Jacques en entrevista.
Agregó: “Y la reforma migratoria es una ilusión, porque las autoridades de Estados Unidos siguen deportando gente y el gobierno mexicano no hace nada al respecto, menos ahora con la aprobación de una reforma donde según se apoya a las personas pero sólo podrían recibir un papel legal hasta dentro de cuatro años”.
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En los vuelos, dijeron portavoces del ICE, no han sido incluidos menores de edad. Durante 2012, México y Estados Unidos llevaron a cabo “vuelos de prueba de deportación” que, en sólo dos meses, “regresaron” a 2 mil 300 mexicanos en 18 vuelos efectuados.
Recientes declaraciones del gobernador de California, Jerry Brown, buscan incentivar una iniciativa que limitaría las deportaciones sólo para “indocumentados peligrosos o con antecedentes delictivos”.
“Algunos senadores republicanos han dado marcha atrás en su apoyo a la militarización de la frontera porque saben que en la mayoría de los estados existe una gran población migrante cuyos votos no pueden perder”, agregó José Jacques. “Pero el gobierno mexicano necesita salir de la oscuridad y pedir que se detengan las redadas migratorias y las deportaciones donde no se menciona por qué son detenidas y regresadas las personas a sus lugares de origen”.


