La pandemia de COVID-19 ha traído enormes retos para las juventudes de México, los cuales pese a los radicales cambios, podrán desarrollar nuevas habilidades tras los confinamientos y la educación a distancia.
Especialistas señalan que la educación presencial ofrece habilidades no solo de aprendizaje, sino también de socialización y confianza entres los estudiantes de diferente niveles, por lo que la educación a distancia podría afectar tales habilidades.
Igualmente se señala que algunos de los jóvenes deberán afrontar y superar, con los medios a su alcance, problemas como la pérdida de algún familiar, el desempleo de sus padres o el abandono temporal de estudios.
Carolina Santillán, doctora en psicología de la UNAM explica que lo anterior generará que un 70 por ciento de los adolescentes salgan fortalecidos de lo ocurrido y desarrollarán otras habilidades.
“Hay que dejar de patologizar, no ver a aquellos que van a desarrollar una enfermedad mental. A pesar de que la mayoría de los seres humanos estamos creados para sobrevivir, hay otro grupo que tiene la desesperanza como una reacción por default ante las complicaciones que tiene que ver con la carga hereditaria, estilo de crianza, oportunidades familiares y en qué condiciones se llegó a la pandemia”, explicó.

