De acuerdo con una investigación científica de la Universidad de Málaga, la concentración del polen tiene relación con el número de contagios de COVID-19.
Así, a mayor polen, mayor número de contagios. Por lo que la idea es que a más granos en suspensión, mayor número de contagios.
La conclusión se extrae de un estudio que se apoya en datos de casi 250 estaciones repartidas por todo planeta. El estudio estuvo a cargo de María del Mar Trigo, de la Universidad de Málaga. Quien explicó que el material polínico debilita la primera línea de defensa contra los virus respiratorios. Sin importar si la persona es alérgica o no al polen.
Así, cuando aumenta el polen, suben los contagios. Y cuando baja su concentración, descienden, detalló la experta en botánica y fisiología vegetal de la Universidad de Málaga.
La coautora de la investigación encontró que los mayores números de contagios se dan en las zonas con más concentración de polen.
En la investigación observaron que por cada aumento de 100 granos por metro cúbico de aire, se dio un incremento del cuatro por ciento en el número de casos, después de tres o cuatro días.
El trabajo está fundamentado en tres puntos. Primero, el seguimiento y registro de 20 mil personas durante tres años, midiendo su exposición al polen y casos de Rinovirus.
En un segundo momento, expusieron a células humanas epiteliales (de las paredes internas) de las vías respiratorias a tres tipos de polen y después a Rinovirus y comprobaron los resultados.
Finalmente, en un experimento con ratones. Llenaron a los roedores de polen para después infectarlos con el virus sincitial respiratorio. Así, se comprobó que tanto en las células humanas como en los ratones aumentaba la replicación viral.

