Una investigación de la Revista Contralínea reveló que la Secretaría de la Función Pública y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) investigan presuntas irregularidades en cuatro contratos por más de mil 400 millones de pesos, asignados por Pemex en 2019. A favor de las empresas TITSA y Tracotamsa.
Las empresas son propiedad de dos primos del empresario Juan Armando Hinojosa Cantú, contratista y constructor de la casa blanca de Peña Nieto. Los tamaulipecos Javier y Rolando Cantú Barragán.
Por lo que, de acuerdo con Contralínea, el caso provocó la renuncia del subdirector de Servicios de Explotación de Pemex, Abraham David Alipi Mena.
Así, las secretarías de la Función Pública y de Energía pusieron especial atención en cuatro contratos por la presunta comisión de irregularidades. Que significaron un gasto de mil 415 millones 499 mil 874 pesos.
A lo interno del gobierno federal llamó la atención este caso, por lo que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) abrió una investigación a los hermanos Cantú Barragán. Pues Pemex y sus recursos son un asunto de seguridad nacional.
Además, las empresas de los hermanos Cantú Barragán son revisadas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). Además del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Fiscalía General de la República (FGR). Así como por Estados Unidos a través de sus agencias DEA y FBI, que investigan particularmente a Javier Cantú.
“En las investigaciones del CNI y de la FGR revisan expedientes abiertos en 2009 y 2010 en contra de estos empresarios tamaulipecos. Por la supuesta participación en el robo de combustibles (huachicol) y su estrecha relación con el ex gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, actualmente preso en Almoloya Y el actual gobernador, Francisco Javier Cabeza de Vaca, quien también está acusado de corrupción, enriquecimiento ilícito y vínculos con la delincuencia organizada”, publicó Contralínea.

