Enrique Legorreta / @enriquelego3_0
(19 de julio, 2013).- El ex presidente de México, Vicente Fox, regresó a los reflectores de la política mexicana tras declarar que la mariguana debería legalizarse en el país. Este planteamiento ha sido apoyado por diversos sectores de la sociedad e inclusive gente externa al país que también apoya la necesidad de la legalización en México; tal es el caso de Jamen Shively, quien fuera ejecutivo de Microsoft en el periodo 2003-2009 y fue prófugo de la justicia durante el sexenio del ex presidente.
Jamen Shively enfrentó cargos en México por despojo de propiedades y activos a César Sandoval, quien presentó cargos ante la ley contra Shively. Pero el proceso nunca tuvo respuesta y Sandoval perdió su inversión en la empresa que creó junto con Jamen, “Shively International Inc”.
El principal negocio de la empresa fue la licitación para equipar escuelas públicas, principalmente en el estado de Sinaloa, con sistemas de cómputo cuyo costo sería de entre 50 y 100 millones de dólares en el año 2001.
Aunque la denuncia de César Sandoval no procedió en su momento, este año un juez dictaminó que Jamen Shively cometió el delito por el cual fue denunciado y que el denunciante tiene derecho a la reparación de los daños.
La ley se hizo cumplir hasta que el Partido Acción Nacional (PAN) perdió la Presidencia de la República, ya que durante los dos sexenios panistas las autoridades eludieron el caso.
Shively regresó a EE.UU. en 2003 para hacerse cargo de la gerencia de estrategia corporativa de Microsoft hasta el año 2009, de ahí decidió ser parte del negocio de la comercialización de la mariguana, y recientemente desea liderarlo como un uso tanto recreativo como medicinal de la cannabis.
Vicente Fox ha declarado que respaldaría a la empresa de Shively, aclarando que no tiene participación financiera en la misma.
Fox dio declaraciones sobre la despenalización de la droga, destacando que sería benéfico quitar este negocio a los criminales.
“La mariguana con un control adecuado y reglamentación puede ser perfectamente una industria legal operativa, que le quitará millones, millones y millones de dólares a los criminales”.
Fox se mostró dispuesto a ser productor de mariguana ya que, dijo, él es agricultor y de ser aprobada la despenalización, la produciría.
“Una vez que sea legítimo y legal, claro, puedo hacerlo, yo soy agricultor. Productores de todo tipo pueden participar”.
Con estas declaraciones, Fox ha emprendido una campaña a favor de la despenalización de la planta que en algunos lugares del mundo se utiliza de forma medicinal y además de consumo libre. Fox se muestra seguro de que la iniciativa de despenalización tendrá éxito.
Jamen Shively ha declarado que el mercado de la mariguana sería uno de los más importantes en caso de que se diera la despenalización en todo Estados Unidos, con ganancias que superarían los miles de millones de dólares.
“El tamaño estimado del mercado estadounidense, una vez que se legalice plenamente con las regulaciones existentes en el país, creemos que será de unos 200 mil millones de dólares, mientras que el mercado mundial estaría por encima del medio billón de dólares”, aseguró en entrevista a la BBC.
La amistad que Fox y Shively han forjado desde hace 12 años y la confluencia de sus intereses actuales se han interpretado como prueba de un contrato de facto entre ellos, contemplando que, de aprobarse la despenalización del consumo y producción de la mariguana en el país, el ex presidente podría convertirse en el primer cultivador y exportador legal de la droga y Jamen Shively en el mayor distribuidor en los EE.UU. con el objetivo de conseguir el 40 por ciento del mercado en todo el mundo.
Esta interpretación se ha reforzado por la presencia de ambos en el “Simposio EE.UU.-México sobre legalización y Uso Médico de Cannabis”, realizado en el Centro Fox, donde se discuten los posibles beneficios de la legalización.
El Senado de la República ha señalado que realizará un debate sobre el tema, aunque ha declarado que esta decisión sería parte de la estrategia para detener la violencia en México y aún se tendrían que analizar las consecuencias.


