Dos comunicadores originarios de Aguascalientes que cubrían ataques armados en el estado de Jalisco fueron agredidos por sicarios.
Las agresiones a los periodistas Alejandro Barroso y Angel Dávalos se dieron cuando tomaban imágenes de las bardas, puertas y ventanas perforadas por impactos de bala.
“Váyanse no estén de pinches argüenderos, no estén de chismosos”. Nos pedían que nos detuviéramos, que nos paráramos, comentó Barroso para un medio local.
Ambos reporteros describieron que los sicarios los amenazaron, les quitaron sus teléfonos celulares, y los golpearon con sus armas en el rostro, extremidades y espalda, y a uno de ellos le dieron patadas en los testículos.
Los periodistas tuvieron que correr por las calles; intentaron refugiarse por la zona, pero las familias y locatarios cerraron sus puertas y bajaron sus cortinas.
La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Aguascalientes montó un operativo para el rescate de los reporteros.


