A poco más de un mes de que se celebren las elecciones para la gubernatura de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, candidato por la coalición de Morena y el Partido del Trabajo (PT), arrancó su campaña de proselitismo.
Ramírez Bedolla entró como candidato emergente, tras la sanción contra Raúl Morón Orozco por presuntamente no presentar gastos de precampaña.
Pese a que la coalición Morena y PT paró sus campañas desde hace 28 días, las encuestas nacionales lo colocan como puntero en la contienda electoral.
Durante la mañana de este domingo, el Instituto Electoral de Michoacán (IEM) aprobó el registro de Alfredo Ramírez Bedolla como candidato a la gubernatura del estado.
Tres horas después, en la plaza Valladolid de Morelia, los dirigentes nacional y estatal de Morena, Mario Delgado y Raúl Morón, respectivamente, le levantaron la mano a Ramírez Bedolla.
Ante 5 mil simpatizantes y militantes, el candidato a la gubernatura del estado ofreció sacar a los corruptos del actual gobierno y sancionarlos.
“Estaré a la altura de la cuarta transformación”, dijo.


