Rodrigo Rojo / @Eneas
(22 de julio, 2013).- De acuerdo con estimaciones de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), citadas por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) en un comunicado que emite con motivo del Día Internacional del Trabajo Doméstico, el pago que deberían recibir las mujeres por la limpieza del hogar, lavado y planchado de ropa, elaboración de las tres comidas y cuidado de los hijos, sería de entre 25 mil y 40 mil pesos.
En el comunicado emitido este 22 de julio, el Conapred señala que la distribución de las tareas en el hogar sigue siendo un freno para la consolidación de la equidad de género en el país, pues este trabajo –que según el Banco Interamericano de Desarrollo podría equivaler al 21.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)– es realizado mayoritariamente por mujeres.
El Conapred define al trabajo doméstico como el “conjunto de actividades no remuneradas que se realiza dentro del hogar para proporcionar y proveer bienestar a los miembros de la familia”. El mismo Consejo señala que existen diferencias entre el trabajo doméstico y la labor que realizan las personas dedicadas al trabajo en el hogar y que reciben una remuneración económica por sus actividades.
Según datos recogidos por el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) en 2012, la tasa de participación femenina en el trabajo doméstico fue de 96 por ciento mientras que solamente el 60.9 por ciento de los hombres se involucran en esta actividad. Así, 4 de cada 10 hombres no hacen ninguna contribución a las actividades de su hogar.
El Conapred señala que esta actividad tiene un “estado de invisibilidad” en el mundo laboral pues muchas veces no se le reconoce como trabajo y se naturaliza a tal grado la situación que se considera propio de la naturaleza femenina encargarse de estas actividades. Además, se señala que muchas veces las encargadas del hogar también se ven obligadas a buscar un trabajo remunerado. Esto provoca que exista la “doble jornada” para muchas mujeres, que desempeñan el doble papel de madre y trabajadora.
La Organización Internacional de Trabajo (OIT) aprobó en 2011 la Convención 189 que busca mejorar las condiciones de trabajo de las personas que realizan el trabajo doméstico. En ese documento se define al trabajo doméstico como cualquier trabajo realizado en un hogar, y busca promover los derechos humanos, sentar términos y condiciones de empleo, regular las horas de trabajo y establecer remuneración por el trabajo realizado en casa. México, que es miembro de la OIT, no ha ratificado esta convención.


