Una de las características principales del budismo es respetar la vida de los demás, esto no sólo respecto a los humanos, sino a todos los seres vivos. Es por ello que Zhi Xiang, un monje que radica en China, ayuda a los perritos que serán sacrificados.
De acuerdo con la agencia de noticias AFP, este monje budista acude a la perrera dos veces por semana y se encarga de salvar a todos los que puede. Se estima que hasta ahora, 8 mil canes han sido rescatados por él, pues esta labor la realiza desde 1994.
Su labor no se limita a los perros, en su templo Xiang cuida de gallinas, pavos reales y otros animales que necesita ayuda.
Aunque el monje trata de que estas criaturas tengan una nueva vida con una buena familia, no todos pueden ser adoptados e incluso antes de tener esa oportunidad, algunos —aproximadamente un tercio— llegan a morir por enfermedades.
No obstante, el trabajo es tal que muchos de los que sí son adoptados, encuentran familia en el extranjero, en países donde “están bien protegidos por las leyes”, afirma Xiang.
Asimismo, el monje revela cuál es su sueño: “ir algún día a todos estos países y tomarme una foto con cada uno de estos perros que he salvado”.


