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Dictan cadena perpetua a “el secuestrador de Cleveland”

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Redacción / @Revolucion3_0

(01 de agosto, 2013).- El juez trae un bolígrafo en su mano derecha. Su mirada se mantiene la mayor parte del tiempo en la lectura de la sentencia. De reojo voltea a ver al acusado, quien no es cualquier criminal: es Ariel Castro, “el secuestrador de Cleveland”.

Con esos movimientos corporales trasmitidos, el juez liberó la resolución de la condena para el hombre que mantuvo secuestradas, por diez años, a tres mujeres: “cadena perpetua sin revisión, más mil años de cárcel”.

En sus últimas palabras, antes de escuchar su condena, Ariel Castro le dijo al juez: “No soy un monstruo, estoy enfermo”, pero Michelle Knight, la única joven secuestrada que acudió a la corte estadounidense, le refutó: “te llevaste 11 años de mi vida y no los puedo recuperar. Pasé 11 años en el infierno y ahora tu infierno está por comenzar”.

“Yo sobreviviré y tú te morirás un poco cada día”, decía la carta que leyó Michelle, sentada a cinco metros del hombre que la capturó por más de una década, encadenada de pies y obligada a jugar ruleta rusa con una pistola.

***

En medio de la sala fue colocada una réplica de la casa de “el secuestrador de Cleveland”. Los abogados recrearon la manera en que las tres mujeres subsistían en la casa de dos pisos y sótano.

Pero Ariel Castro se mantuvo sereno. Llegó con una barba arreglada y unos lentes pulcros. Cada vez que Castro tomaba la palabra giraba su rostro hacia la izquierda, para mirar a Michelle, quien le regresaba una mirada fuerte.

“Me gustaría pedir perdón a las víctimas”, soltó en una ocasión, tratando de conmover a las personas presentes. Sólo provocó una enorme sonrisa cuando el juez anunció que hablaría su víctima.

Y cuando tomó la palabra, Michelle Knight le contestó: “La pena de muerte para ti sería demasiado fácil. Mereces pasar la vida en la cárcel. Puedo perdonar pero no olvidaré jamás. Escribir esta declaración me hace ser una mujer más fuerte”.

 

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