La memoria es una función del cerebro que permite al organismo codificar, almacenar y recuperar la información del pasado, y a Luis Gerardo le falló de manera abrupta.
Y es que resulta que después de salir de fiesta con uno de uss amigos se le “pasaron las copas”, tanto que se inventó una historia de que sujetos armados le habían robado su automóvil.
Todo sucedió al día siguiente de la “parranda”, cuando Luis Gerardo despertó y al salir a buscar su vehículo ¡no lo vío!, así que se le hizo fácil salir a denunciar su desaparición.
Este joven le contó a su pareja una historia digna de ser un guion de película, donde planteó que lo habían asaltado en calles del centro de Saltillo, Coahuila.
Tras la denuncia, una movilización policiaca fue iniciada por las autoridades, tras las investigaciones correspondientes los uniformados, la pareja de Gerardo y hasta su amigo se llevaron una sorpresa…
¡Estuvo buena la fiesta!
Resulta que el auto ¡jamás fue robado!, sino que, de acuerdo con la versión real del amigo en cuestión, Luis Gerardo estaba muy borracho, así que por responsabilidad social tomó las llaves del coche y él manejó.
Llevó a Luis Gerardo a su casa y se llevó el auto, el cual estacionó afuera de su domicilio, lugar donde lo encontraron las autoridades.
Hasta el cierre de esta nota, se desconoce si las autoridades sancionarán a Luis Gerardo por hacer una declaración ¡falsa!.


