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El “capitalismo depredador” agudiza la pobreza de las poblaciones indígenas: Rodolfo Stavenhagen

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Alejandra Alanís / @Alejandra3_0

(12 de agosto, 2013).- En el marco del día internacional de los pueblos indígenas, Rodolfo Stavenhagen, sociólogo y antropólogo, ofreció la conferencia “Los pueblos indígenas ante la Neocolonización”.

Según cálculos recientes, la población indígena mundial consiste aproximadamente de 400 millones de personas, que si bien no representa un gran porcentaje de la población total mundial –de 7 mil 104 millones de personas, según la Oficina Estadounidense de Censos–, en algunos países esta población llega a representar la mitad o más de la mitad de la población total.

La importancia del Día Internacional de los Pueblos Indígenas radica en la emergencia y consolidación a nivel internacional de dichos pueblos como actores sociales, culturales, políticos e incluso también como actores diplomáticos.

Stavenhagen habló también  sobre la política indigenista en el México contemporáneo, la cual maneja 3 enfoques:

1. Cultural: la asimilación de la integración de los indígenas a la nación, que se pretendía conseguir a través de un proceso educativo dirigido directamente a las comunidades indígenas, así como de un proceso de castellanización.

2. Socioeconómico: era un enfoque socioeconómico clasista, enmarcado en las políticas desarrollistas de los años 50, 60 y parte de los 70, según las cuales era necesario promover el desarrollo económico de los pueblos indígenas, obteniendo el mismo resultado de la llamada integración.

3. Intercultural: éste aparece en las últimas 3 décadas en el discurso sobre indigenismo en nuestro país. A diferencia de décadas anteriores, ahora se reconoce que México es un país culturalmente plural.

La pobreza extrema se agudiza más en las poblaciones indígenas debido al“capitalismo depredador”; las grandes empresas llegan a explotar los recursos para dejar un beneficio mínimo en comparación con el daño ambiental y cultural que ocasionan. Debido a los intereses económicos de unos pocos, se dejan de lado las repercusiones dañinas y se permite que los derechos de estas poblaciones sean pisoteados.

Stavenhagen señala que “con la criminalización de la protesta, los perseguidos son quienes defienden la tierra y sus recursos”.

“No basta con reformar leyes, es necesario asegurar el cumplimiento y respeto de los derechos humanos”. Stavenhagen asegura que el surgimiento de las autodefensas en diferentes comunidades del país es el claro ejemplo de que no se ha dado ese cumplimiento.

También se reconocieron los avances como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprobado en 1989 y ratificado por el Senado de la República en 1990, el cual señala la no discriminación, la adopción de  medidas especiales para salvaguardar las personas, las instituciones, los bienes, el trabajo, las culturas y el medioambiente de estos pueblos.

Asimismo, el Convenio promueve el reconocimiento de la cultura y otras características específicas de los pueblos indígenas y tribales, y establece la consulta y participación de los pueblos indígenas y tribales en relación con los temas que los afectan.

Los pueblos indígenas forman parte esencial de la diversidad cultural, política y social de los mexicanos, deben tener un futuro digno e incluyente asegurado  en el que se elimine la marginalidad y sean partícipes activos de la vida social de nuestro país.

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