En realidad tenía pensados algunos temas para este texto, esta vez algo más reflexivos que meramente coyunturales; pero como estas semanas me han sido extenuantes en cuanto al trabajo, apenas comenzaba a ponerme al día cuando ¡zas!, me topé con que nuestro “invitado” recurrente en Hemisferios y Luminol Súper Julio Hernández López había participado como ponente en un evento sobre la libertad de expresión. Vi el cartel del asunto. Quien me haya leído aquí https://
A ver a ver, qué pasó aquí: el “periodista independiente” mexicano emblema “de izquierda” es invitado a una mesa llamada “Los periodistas y el poder”, en el marco de una jornada organizada por la Fundación Internacional para la Libertad (FIL) (institución de derecha neoliberal) y la UAG (universidad vinculada a la ultraderecha rancia). Me pongo a ver la lista de invitad@s y moderador@s, además de Julio, y … tod@s, es decir TOD@S l@s participantes cuyos nombres conozco son promotor@s del statu quo empresarial. Me informo sobre l@s que no identifico; sorpresa: se trata de sudamericanos anti-progresistas. El único “experto” “fuera de sintonía” es… Julio.
Repito, no me sorprende; pero cabe preguntar para el análisis el por qué de la presencia del sujeto en un ambiente, según lo que pregona de sí mismo, contrario a sus principios. No está de más la interrogante: ¿Por qué lo incorporaron?
Alguien podría responder “para pluralizar sus charlas”. ¿En serio? ¿Qué clase de pluralidad de pensamiento significa veinte personas afines ideológicamente contra UNA que supuestamente no lo es?
Póngase, estimad@ lector@, con su imaginación, en el lugar de quienes realizaron el acto. Obviamente es usted un@ derechista empedernid@, obstinad@ oponente de la 4T, y quiere reunir a un grupete de personajes célebres de la intelectualidad de su bando para tratar el tema de la libertad de expresión. Ya de por sí con presentar una serie de pláticas sobre ese asunto está usted- y lo sabe- enviando el mensaje de que es algo que DEBE ser atendido en este momento histórico, porque hay graves riesgos en torno. Lo sabe porque está bien enterad@ de la estrategia de sus aliados de hacer pasar al primer mandatario por un orate enemigo de la democracia, autoritario y mezquino, ante la población. Así las cosas ¿cree usted que le transitaría por su fascista cráneo el traer a su circo a un contingente nutrido de voces antagónicas a la suya -pongamos por caso, diez vs. nueve o algo así- que operaran como auténtico contrapeso, generando un debate en igualdad de condiciones, provechoso para la formación equilibrada de la opinión de las audiencias?
Por supuesto que no. No es la tradición de su clase. Al contrario, en los medios dominantes y millonarios que actúan de su lado lo común es simular pluralidad invitando a una persona del equipo de enfrente para confrontarlo con dos, tres y hasta cuatro del suyo, y así sesgar a los espectadores sin arriesgar demasiado. Usted no tendría por qué comportarse de forma distinta en su eventito. ¿Ni que fuera estúpid@ verdad? Sin embargo, se le ocurre que no estaría mal el intento de proyectar esa imagen de diversidad para que no l@ acusen de excluyente; recuerde que en la ficción que quiere implantar en las mayorías usted es cool y el presidente un viejo vinagre e impositivo. Y con el fin de que no le digan en la esquina el cerrao, el cerrao, integra usted a un “notable” de la comunicación que “desentone” del coro. Aquí viene un problema: ¿A quién carajos? ¿A alguien que simpatice con la 4T desde la razón, la inteligencia y los argumentos, y no desde una filia irracional? ¡Ja! Reitero, ni que fuera usted imbécil: aquí se trata de fingir. ¿A un izquierdista anti-elecciones, anti-estado, anti-sistema y anti-usted? Puede ser, pero no se le vaya a desbordar y sería incómodo.
No. Necesita a alguien semejante a usted, que haga labor por su causa desde una aparente neutralidad, pero que esté en el negocio orgánico de los medios, en pos de la zanahoria del billete. Un “activista periodístico” de gabinete que se haya ido a la Mañanera a decir medias verdades de manera tendenciosa y alimentar así la frustración política del “todos son iguales” -frustración que a usted y a su bloque les servirá muy bien, ya sea que se decidan por la revocación o aguarden al 2024-, y después tenga el cinismo de declarar a la salida que él ni siquiera se molestó en visitar la zona del conflicto que usó para reforzar la narrativa de la “continuidad neoliberal”… claro, usted es neoliberal, pero le conviene por el momento que a la gestión del presidente la identifiquen con lo que usted es, para mermar su imagen y fabricar un ejército de “arrepentidos” políticamente zurdos, potenciales promotores del abstencionismo y el anulismo que a usted tanto le han ayudado antes…
Un tipo así es un combo magnífico: detesta a la administración actual, peleó con todas sus fuerzas para que AMLO no llegara a La Silla; le requetefascinan las talegas de dinero y el poder; trabaja a día a día, incansablemente, para voltear a la gente que clama por justicia contra el gobierno federal. Es perfecto para usted. Es un cripto-prianista que montará un teatro para aparentemente exhibirlo y regañarlo con obviedades, pero sin perder la oportunidad de lanzar mensajes cruzados que oscilan entre “reconocimientos” y acusaciones hacia la 4T. Estas últimas son las que a usted le interesan. Reitero: combo completo. Usted se promueve como plural e incluyente, y le da foro a un sujeto que lleva unos ocho años laborando cual si fuera todo un comparsa suyo. ¿Qué le duran a usted unos rasponcitos de diez minutos, si está posicionando y empoderando a un enemigo del presidente? Porque en realidad usted no quiere un debate, quiere un montaje que posicione y empodere a su compinche del “periodismo neutral”…
Experimente así, de forma mental, estimad@ lector@, en los zapatos de un perpetrador de este “foro” auspiciado por Vargas Llosa. Tal vez se le aclare mejor por qué una situación tan “extraña” -tal como la describí arriba- en realidad no lo es tanto. ¿Acaso usted invitaría a una persona como, por ejemplo, Fabrizio Mejía, quien diario se la rompe defendiendo a la 4T en televisión abierta, con el cerebro y no con las tripas? ¡Pa`qué!, si con el otro usted no arriesga nada, pero algo gana…
Por eso Julio estaba ahí, entre veinte reaccionarios: estaba en su lugar, es uno de ellos. Es la razón por la que lo llamaron.
En cuanto a Julio, les dejo como contexto la columna que cité arriba y esta de @mlucascir: https://
Por lo pronto, unas preguntas y observaciones incómodas y aguafiestas del reventón que se traen con que Hernández “Astillero” López haya ido a despepitar nada que no sepamos, como excusa para darle sus “lleguecitos” a la 4T.
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- ¿En serio, a nadie se le hizo extraño todo este vodevil? ¿Por qué un joint venture AMLO-hater invitó a un solo “disidente” entre veinte opinólogos de derecha ?
¿Por qué a ese y no a otro? ¿Nadie conecta esto con toda la evidencia del repelús de Julio contra este gobierno?
- ¿Cuál es el “mejor periodismo mexicano, independiente de los poderes, crítico” que elogia Julio, sea hecho por mujeres, hombres, LGBT+ o quien se les dé la gana? Supongo que el masculino es el de ÉL, si escuchamos con atención sus arrebatos megalómanos de “convicción lingüística y social” como el de aquella conferencia matutina… madre mía… y supongo también que entre los “poderes” cuenta al gobierno de la 4T, porque “obvio”, la 4T ya no puede ser independiente ni crítica… Julio lo sugiere y con eso basta. Vaya implícitos.
- Cómo es la vida de rara que Julio descubrió, “brillantemente”, “notables desequilibrios” en cuanto a la participación de mujeres y de no chilang@s, pero no detectó ninguno en cuanto a la ausencia total de periodistas o intelectuales afines a la 4T; vaya, ni siquiera notó el desequilibrio del montaje del “veinte contra uno” que lo involucra a él como palero, pero bueno, será que en su fuero interno no se sintió “en tierra extraña”…
- ¿Alguien podría decirme en qué momento Julio “Astillero” Hernández apoya, promociona o difunde “las nuevas expresiones comunicacionales” del internet y las redes sociales -a las que tanto echó de menos en la farsa de la que fue cómplice- opuestas a la “esclerosis” de los medios convencionales y corporativos? ¿Él mismo tiene un trato horizontal e inclusivo con expresiones diferentes a las suyas en esas redes? ¿Alguna vez ha impulsado, por ejemplo, a algún medio digital como en el que ahora escribo? Y una pregunta quisquillosa pero dirigida a sus ínfulas intelectuales: ¿En serio cree Julio que el internet está al margen de los poderes corporativos?
- Julio es parte de los medios convencionales, escleróticos y corporativos. Es dueño de un periódico. Está forrado de billetes. ¿Por qué en solidaridad con esos medios menospreciados -de los que se aprovecha para su papel de llanero solitario- no rechazó la invitación a ese “nicho” privilegiado, y luego lo anunció por su cuenta? Muy probablemente porque en el fondo se considera parte de ese nicho de poder mediático vertical. Y es que, dentro de esta doble moral, lo es.
- Sí Julio, sí… Aguilar Camín y Enrique Krauze están enfrentados al “poder presidencial”. Ya sabemos. ¿Cuáles son esas otras “corrientes intelectuales” excluidas, cuya ausencia puede producir un juicio sesgado acerca de la libertad de expresión en México? Nótese: Julio subraya la palabra “poder” al hablar de la 4T, pero se cuida de no contar a esta última entre las “corrientes intelectuales” marginadas del evento… esos son los detalles quirúrgicos con los que este sujeto intenta dejar improntas sesgadas en la opinión pública, casualmente convenientes para los “sesgadores” a quienes se supone atacó in situ.
- Julio es ahora mismo un columnista, articulista etc., perteneciente a la cúpula de medios enredados con los poderes económicos y políticos. Su antipartidismo más insidioso concentra su artillería en Morena desde hace mucho tiempo.
- ¿”Periodismo como negocio”? Julio, tu negocio es el periodismo.
- Ese sistema imperante que excluía (y excluye en la medida en que sigue gobernando paralelamente al país) a las voces discordantes, sólo fue baleado por Julio cuando buscaba zanahoria partidista en el amloísmo; después, lo ha favorecido a discreción, ha servido a él haciéndole el trabajo sucio “dese el periodismo independiente de los poderes”.
- Julio Hernández es uno de esos informadores “criticados desde el ‘poder presidencial’ ” a los que alude como finalmente “beneficiados por ser interlocutores destacados” en las conferencias matutinas. Hasta quería usar la pantalla. Acaba de ser protagonista hace muy poco tiempo de la condición que ahora “denuncia”. ¿Nadie se da cuenta de sus contradicciones? ¿Nadie? ¿Alguien por ahí?… madre mía
- Ya no hay chayote, dice Julio (¿?), pero hay guerra del prianismo mediático beligerante y a veces – sólo a veces- mentiroso, contra (otra vez…) el “poder presidencial” y su “propaganda matutina diaria.” No obstante, entre la pugna de ambos monstruos “subsiste” el periodismo “equilibrado y honesto” … ¿adivinen de quién habla?
Ese es el procedimiento “equilibrado” de Julio con la 4T: un “reconocimiento” para marear, y dos calumnias para madrear. Se desprende de su discurso que la prensa y los sectores intelectuales que apoyan a los gobiernos de Morena, no son honestos ni equilibrados. En serio ¿alguien cree que a Krauze y a Aguilar Camín los tomaron por sorpresa las obviedades que les tocaron? ¿Ignoraban que este tipo les iba a decir chayoteros? Más aún ¿Hay alguien tan ingenuo para creer que estos dos acólitos neoliberales se sienten realmente incómodos con las invectivas que Julio reparte entre ellos y AMLO?
- Por enésima vez Julio, tú no eres “independiente”, no “subsistes”, no eres “equilibrado”. Operas como esos que dizque criticaste por tácito acuerdo, no por convicción. Eres un hombre de poder, perteneciente al circuito mayor de medios corporativos. Subsiste una radiodifusora rural en estados y municipios gobernados por el Prianrd, así, a salto de mata. Tú no, tú eres un dandy fachoso de pose (a veces, porque te he visto chamarras de primera): existes a tus anchas, no “subsistes”. ¿Has recibido maletines de dinero? ¿Te acuerdas cuando le empezaste a hacer señalamientos -en aquel programa del tarado de Víctor Trujillo- a Riva Palacio sobre chayote y corrupción, y ese ojete te dijo desafiante -con el veneno mordaz de quien tiene los pelos de la burra en la mano- algo así como “¿En serio quieres hablar de eso Julio, en serio…?”, y luego mandaron a corte mientras te ponías lívido y mirabas errático? Porque yo sí me acuerdo.
- ¿En serio, a nadie se le hizo extraño todo este vodevil? ¿Por qué un joint venture AMLO-hater invitó a un solo “disidente” entre veinte opinólogos de derecha ?
Resulta difícil entender la celebración de las perogrulladas que Julio les espetó a sus colegas, entre las cuales insertaba peyoraciones dirigidas al “poder presidencial”. La artificialidad es muy notoria. Y más difícil de entender es que tenga la cara de tabla de decirse “independiente de los poderes”, casi casi la última coca de honestidad en el desierto, cuando ahí estaba, ahí, con los medios hegemónicos de invitado. ¿Por qué razón podríamos pensar que lo invitaron?
Qué bueno para Julio que haya gente contenta porque le dijo “sus verdades” a Aguilar Camín y a Krauze -cuando todo indica que para eso lo incluyeron- en un escenario controlado. ¿Resulta que ahora debemos aplaudirle que reconozca que en la 4T se respeta la libertad de expresión? Lo pregunto porque después del sainete que fue a hacer a la Mañanera hubiera quedado como un imbécil si lo niega; eso sin contar el que no pasaron muchos minutos entre sus dichos de que no hay evidencia de que el Ejecutivo coaccione a la prensa cupular -e incluso es objeto de difamación por parte de esta-, y sus muy cuestionables arengas sobre “la Mañanera como propaganda” y la “falta de profesionalismo y precisión” del Quién es Quién en las Mentiras. Eso era lo estratégicamente importante en ese foro: que un periodista “ajeno” (séeee, cómo no) a la prensa derechista dejara “claro” ante sus audiencias-target, o cualquier otr@ despistad@, que la gestión de Andrés Manuel López Obrador y sus análogos en los tres niveles de gobierno, constituyen una hegemonía tramposa y mentirosa, que no oprime o censura porque hasta ahorita no ha querido… pero podría. Misión cumplida, sin consecuencias para los otros “acusados”, que absorbieron con tranquilidad los pocos costos mediáticos de su charada.
¿En serio debemos agradecerle y celebrarle a Julio el que le “conceda” un mérito a un gobierno que durante ocho años (y los que faltan) ha sistemáticamente desacreditado con saña, infundios y manipuladas verdades a medias?
Ahora vendrá la resaca. Nada habrá cambiado para Aguilar Camín, Krauze y los otros dieciocho que seguirán igual. Lo único que sucedió fue que el derecho a la información volvió a ser lesionado, en una ceremonia mediante la cual los poderes fácticos nos embarraron en la cara a su troyano, desde sus terrenos, en sus términos y, cómo no, con una 4T que al final fue el actor que más pagó la factura de su respeto a la libertad.
En fin, qué bueno para Julio que haya gente que no se pregunta nada. De eso vive el autoritarismo “periodístico”; de eso y del chayote, con o sin queso americano marca NED.


