Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
(14 de agosto, 2013).- La lactancia materna es la mejor manera de facilitar el alimento ideal para el crecimiento y desarrollo de los bebés según la Organización Mundial de la Salud, la cual también recomienda que en los primeros seis meses de vida de los infantes sea el único alimento.
México se encuentra en el histórico más bajo con respecto a la lactancia materna. En el año 2006, el 17.3 por ciento de los bebés de 0 a 5 meses era alimentado exclusivamente con leche materna, mientras que en el área rural era del 36.9 por ciento.
El año 2012 en las urbes se reporta una caída de 4 puntos porcentuales, es decir 12.7 por ciento y en las áreas rurales actualmente es de 18.5 por ciento, informó la senadora Maki Ortíz, en el foro Nacional de Lactancia 2013.
También informó que, de acuerdo a la Encuesta de Salud y Nutrición 2012, al año mueren alrededor de 28 mil niños y niñas menores de 5 años, de los cuales más del 40 por ciento son menores de un año.
En este sentido, comentó que las enfermedades en los niños menores de un años, como el caso de la diarrea, disminuyen en aquellos que son alimentados exclusivamente con leche materna en sus primeros 6 meses de vida.
Isabel Crowlley, representante de Unicef en México, señaló que alimentar exclusivamente con leche materna en los primeros meses de vida “es la forma más eficaz y económica de salvar vidas”, puesto que tiene altos nutrientes y proporciona “defensas inmunológicas”.
“Los niños que reciben exclusivamente leche materna en sus primeros 6 meses presentan 14 veces más de posibilidades de sobrevivir que los niños que no la toman”, señaló Crowlley.
También dijo que dicha práctica disminuye las posibilidades de problemas de obesidad y desnutrición “dos condiciones que afectan a México en una escala preocupante a nivel mundial”, señaló la experta.
Por su parte, Mauricio Hernández Ávila, médico director general del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), señaló que se debe dar de lactar hasta los dos años o más de vida de los niños: los primeros seis meses debe ser exclusivo, y a partir del 7º mes debe ser complementario.
México está muy por debajo de la media en lactancia materna a nivel mundial. En política y coordinación se tiene una calificación de 2 puntos, en el programa Hospital Amigo, 5 puntos, en la implementación del código de sucedáneas, 7 puntos, en protección materna 3.5 puntos, en información 1 punto y en vigilancia y evaluación de políticas cero puntos sobre 10.
Uno de los fenómenos por los cuales ha disminuido la lactancia materna es por el uso excesivo de las fórmulas infantiles. Señaló que las empresas productoras de dichas fórmulas incrementan sus ganancias día a día: desde el año 2000 a la fecha han duplicado sus utilidades, informó el doctor.
Por su parte la médico Teresa González de Cossio explica que el tema de la lactancia materna es un problema de salud pública. Explicó que se piensa de manera errónea que la distribución de fórmula por entidades de salud púbicas como el IMSS y el ISSSTE es un derecho que han ganado las mujeres.
“Distribuir fórmulas como un derecho de las mujeres es una vergüenza nacional”, explicó la doctora, puesto que los niveles de azúcar que tienen es muy alto y que sólo debería ser distribuido bajo receta médica.
Beatriz Valdéz, representante del Grupo COMPARTAMOS, señaló que uno de los factores por los cuales se dificulta la lactancia en las zonas urbanas es por el traslado de la madre al centro de trabajo, que las empresas e instituciones públicas no cuentan con un lugar específico para la lactancia, el regreso temprano al centro de trabajo después del parto y el apoyo de los compañeros en el ámbito laboral, entre otras cosas. Por lo tanto señaló que la flexibilidad laboral es muy importante en este ámbito.
Entre las conclusiones en el foro se señaló que se debe trabajar para distribuir información con respecto a la lactancia, puesto que se debe cambiar la mentalidad de la sociedad en general sobre este tema.
“La lactancia debe verse como un tema de derechos de salud de la mujer y de justicia social. Es obligación del gobierno aplicar políticas nacionales sobre alimentación del lactante.”, explicó la moderadora del evento Anabelle Bonvecchio Arenas.
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En el caso de las culturas prehispánicas mesoamericanas, la lactancia iniciaba desde las primeras horas de vida del recién nacido hasta que la madre se volviera a embarazar, que en promedio era 4 años después según “Tentzonhuehue: el simbolismo del cuerpo y la naturaleza” de Antonella Fagetti.
Se explica que era raro que las mujeres no tuvieran leche suficiente para alimentar a su hijo, y que una de las prácticas era que la mujer tomara baños de vapor para que la leche manara de los pechos con mayor facilidad.
Asimismo, después del puerperio las mujeres desarrollaban sus actividades “sin restricciones”, como llevar a los niños al campo y acostarlos en la hamaca, tejer el petate mientras el niño duerme, etc.


