(22 de octubre, 2021. Revolución TRESPUNTOCERO).— ¿El futuro del trabajo es femenino? Silvia Zanella, experta en recursos humanos, afirma que sí. Y precisamente, el origen de esta afirmación radica en lo humano del trabajo, pues mientras que todo mundo piensa en un futuro prácticamente robotizado, ella tiene la certeza de que las formas de desarrollarse en el mundo laboral, se encaminan cada vez más a lo femenino, es decir, las habilidades emocionales.
“Desde hace tiempo ya era muy claro que la gente no estaba contenta con esta idea de levantarse e ir a trabajar. Yo quería crear una historia acerca de cómo el trabajo tenía que centrarse en el ser humano y no en la tecnología, así que comencé a pensar en cuáles son los factores que impactan en la vida de las personas”.
En el proceso de construir esta historia, Silvia encontró que “los tiempos de trabajo, los lugares de trabajo, las relaciones humanas que se crean dentro del trabajo y su propia identidad con relación al trabajo” son factores que tienen un impacto en la vida de las personas. De esas observaciones nació su libro que hoy presenta la autora: El futuro del trabajo es femenino —editado por Grupo Planeta— .

“Poniendo todo esto junto, encontré que la forma más provocativa de determinar esta cadena o este cambio era con la palabra “femenino”. La intención no es decir que las mujeres trabajamos mejor que los hombres, pero sí decir que todo mundo tiene que hacerse cargo de su parte femenina para que el ambiente del trabajo sea mejor”.
Pero ¿Cuál es esa parte femenina?
En los últimos años las personas han comenzado a incluir una nueva sección en sus currículums: las habilidades blandas, es decir, las habilidades sociales y la inteligencia emocional.
Silvia Zanella ha trabajo en la industria del reclutamiento durante casi 20 años y para ella es evidente que en los últimos tiempos ha habido un cambio: “antes el enfoque era en especialidades; sin embargo, nos dimos cuenta de que estas habilidades se volvían obsoletas muy pronto”.
“Ahora las habilidades duras están todavía ahí, pero necesitan ir junto a las habilidades blandas”.
“Antes, trabajando como reclutadores, era muy bueno tener estas habilidades blandas, pero era opcional; sin embargo ahora entendemos que son estratégicas y sumamente importantes debido al hecho que necesitamos trabajar en equipo, así como resaltar la parte emocional y la parte cerebral y no sólo hacer el trabajo como un robot”.
El feminismo, lo femenino y los estereotipos
“La palabra feminista es conflictiva, así que no quería usarla porque no quería que la gente comenzara a decir ‘lo que quiere es extraer o buscar enaltecer la causa feminista’”.
Esta autora se pronuncia feminista; sin embargo, en entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO, aclara que su libro no tiene una visión de este tipo: “creo que ser feminista (…) significa incluir diferentes puntos de vista y por eso dije ‘esto no es feminista, esto trae lo mejor de ambos géneros para mejorar en el trabajo’”.
Por otro lado, acepta que aunque sus ideas sobre la diferencia que existe entre ambos conceptos estaban bastante clara para ella, fue un reto aceptar utilizar la palabra “femenino”, pues la intención no era poner etiquetas y caer en estereotipos.
“Pero lo pensé y número uno: los estereotipos y los arquetipos existen y se expresan aunque nosotros sepamos que no es definitivamente ni precisamente cierto.
Número dos: si vemos en literatura sobre gestión de empresas, se ha comprobado que una administración femenina tiene diferentes estilos y provoca diferentes cosas.
Y número tres: si esto contribuye a la causa femenina, ¿por qué no?”
El cambio ocurre
Es cierto que en los últimos años la industria del reclutamiento ha sufrido cambios y se ha enfocado en buscar otro tipo de habilidades, es por ello que con este libro Silvia busca exponer una nueva conciencia.
“El cambio no está ocurriendo tan rápido como a mí me gustaría, pero hay tres cosas que nos pueden ayudar a llevarlo a cabo:
“Uno: el covid-19, que nos enseñó a pensar diferente y nos dio una perspectiva diferente (…) porque como lo dije antes, ya había muchas cosas que se venía viendo que no estaban bien y cada vez queda más claro.
“Dos: las generaciones nuevas, los jóvenes están realmente empujando para que llegue este cambio, no es lo mismo que con mi generación.
“Número tres: el rol de los medios de comunicación, porque mientras más se hable de esto, más se va convencer a todo el mundo de que hay cosas sucediendo”.

A pesar de estos tres factores que contribuyen al cambio, Silvia asegura que “debemos ver esto con la visión de la historia, no con la visión de cómo están las cosas en este momento”.
“Tener esta perspectiva significa que incluso si queremos tener estos cambios muy rápido, todo va ir lento. Algunas veces irá hacia adelante y otras hacia atrás, habrá gente que quiera el cambio y habrá gente que no lo quiera”.
La intención de escribir este libro radica precisamente en ese punto: “quería poner mi contribución para que ocurra este cambio porque aunque sé que mucha gente no lo quiere, sí tenemos que contribuir a que ocurra”.
El nuevo camino en la búsqueda del trabajo
Los modos para buscar empleo han cambiado, eso es evidente para Silvia Zanella, quien explica que en este nuevo proceso “habrá requisitos que no existían hace unos años”.
“Principalmente la capacidad de hablar acerca de ti mismo, promoverte personalmente”.
No obstante, también es necesario “tener una buena red que te ayude en tiempos difíciles”. Y así de importante, es “dominar completamente las plataformas digitales: si no tienes Twitter, Instagram y otras redes, va ser muy difícil que entiendas cómo trabajan los reclutadores, tienes que estar al día”.
Respecto al desarrollo de las “habilidades femeninas”, la autora menciona que hay diferentes factores, tales como la educación o la cultura; sin embargo, siempre tenemos una familia y es importante poner atención a cómo uno se relaciona con ellos, pues a partir de esto pueden evolucionar nuestras formas de mezclarnos con otras personas, incluso en el ámbito laboral.
“Es un cambio sumamente grande y tenemos que poner todo de nuestra parte para que se lleve a cabo; en lugar de sentirnos abrumados por el cambio, ir con ese cambio”.


