(19 de agosto, 2013).- La gran variedad cultural y étnica que existe en México es algunas veces mal vista desde ciertos sectores de la sociedad. Las diferencias físicas, ideológicas o de género son tomadas por algunas personas como pretexto para (con palabras o acciones) menospreciar a quien es distinto. En un país con múltiples orígenes étnicos y una mezcla entre ellos, resulta impresionante el nivel de racismo que puede llegar a darse entre connacionales. La población más vulnerable a sufrir discriminación en México son los indígenas, los homosexuales y las personas con alguna discapacidad física o intelectual. ¿Qué se necesita para sobreponerse a este síntoma presente en la sociedad en pleno siglo XXI?
“Las causas más comunes de la discriminación son la pobreza, el color de la piel, las preferencias sexuales, la educación y la situación económica”, concluye una encuesta de El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred). En entrevistas realizadas entre el 1 y el 9 de junio pasados, 5.200 personas que viven o que acuden con frecuencia a Ciudad de México afirmaron que, aunque la discriminación no es el principal problema de la capital, persiste el maltrato o la falta de respeto hacia algunos grupos de personas.


