Un hombre de nombre Shankar Hangud fue sentenciado a tres cadenas perpetuas tras quitarle la vida a su familia ante el argumento de “no poder mantenerla”.
Hangud confesó haber asesinado a sus tres hijos de 13, 16 y 20 años, y también reconoció que ayudó a su esposa a suicidarse.
Además, dijo estar desesperado por haber perdido su trabajo y por lidiar con un matrimonio que no funcionaba.
El hombre de 55 años fue sentenciado a tres cadenas perpetuas sin libertad condicional tras su crimen.


