Valentina Pérez Botero / @vpbotero3_0
(23 de agosto, 2013).- Una nevada de semen se apoderó de la embajada rusa. La metáfora de una eyaculación, contenida en la explosión de un extinguidor, invocó el placer y la censura del amor que los activistas LGBT mexicanos denunciaron mediante un kissing colectivo frente a la representación rusa.

El beso se replicó a las 11 de la mañana en Chile, España, Portugal y Uruguay para que “los lazos de solidaridad se extiendan por el mundo y los gays rusos entiendan que no están solos” dijo Alonso Hernández, director de Memorias Diversas y organizador del evento.
“Un beso fue la forma más pacífica y transgresora que encontramos para manifestarnos” dijo Carlos López, también organizador, al referir que ésta es la segunda vez que el colectivo protesta –la primera fue el 17 de junio.

La causa del #Besatóncontralahomofobia tiene su origen en lo que se ha catalogado como “homofobia institucionalizada” del gobierno ruso que preside Vladimir Putin. Rusia ha implementado leyes contra lo que considera “propaganda homosexual” y las marchas del orgullo gay, además de mantenerse en silencio frente al surgimiento de grupos neonazis que “viralizan” videos de hostigamiento y tortura contra jóvenes de la diversidad.

A los besos se les sumaron reclamos –“No hay libertad política, si no hay libertad sexual”– y el performance de Orgy Xno Punk, quien disparó balas de amor contra la embajada y eyaculó un extintor para demandar que Rusia detenga su homofobia.
Los asistentes terminaron con un coral “Putin, cabrón, censuras nuestro amor”.


