Daniela Santoyo/ @danni_gs
El día de cinco millones de mexicanos comienza en un andén del metro, una parada de camión o una estación de Metrobús. Lentamente, los espacios donde los capitalinos abordan el transporte público se llenan hasta agotar cualquier metro cuadrado disponible.
Uno y otro vehículo pasa frente a los ojos de millares de personas que se dirigen a la escuela y el trabajo hasta que por fin logran abordar alguno de ellos. El regreso a sus hogares y la terrible hora de comida es exactamente igual. Sí, en horas pico el transporte público es insuficiente.
Así se dice, “mal de muchos, consuelo de tontos”; sin embargo, el problema de movilidad en las ciudades es, hoy día, una realidad latinoamericana. Todas las capitales de América Latina presentan el mismo inconveniente; en horas pico, las principales metrópolis se paralizan, y con ellas, sus habitantes.
Una hora antes, una hora después, el horario de congestión es similar: mañana, tarde y noche hay crisis de circulación. Buenos Aires lo anuncia incluso en sus guías turísticas: evitar a toda costa los colectivos entre las 8 y las 10am y las 5 y 7:30pm.
Es tal la multitud en estos horarios, que en los transportes que conectan las localidades más alejadas con el centro entre las 6 y 7pm, las personas viajan “colgadas”. Esta no es una imagen nueva para los ojos de un capitalino de nuestro país, así como no lo son los intentos, un tanto infructíferos, del gobierno por mejorar la situación vial.
Tanto en el Distrito Federal como en la capital Argentina, esta problemática se intentó solucionar con la construcción del Metrobús en varias líneas que recorren las mencionadas localidades.
No obstante, no son sólo las capitales las que viven esta situación. En Brasil y Bolivia, por ejemplo, la mayor problemática se presenta en Sao Paulo y La Paz, respectivamente; principales ciudades de los mencionados países cuyos centros sufren la insuficiencia e ineficacia de la planificación urbana.
De cualquier forma, la capital boliviana no se queda atrás. En Sucre viajan 18, 000 personas en 860 autobuses diariamente durante los horarios punta. De acuerdo a un estudio realizado por el Programa Municipal de Transporte (PROMUT) esto ha ocasionado que la mayor parte de la población tenga una visión negativa del servicio.
Además de las naciones mencionadas, en la zona sur de América, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela sufren los mismos inconvenientes. En Asunción, la capital paraguaya, aunque el transporte público atiende el 52% de los viajes desde las 6:30am, su insuficiencia es obvia.
Al igual que las demás ciudades aludidas, en Lima y Caracas por las mañanas y noches, de lunes y viernes, hay mayor demanda de este tipo de transporte; tal aspecto ha intentado modificarse en la primera con cinco nuevos trenes en los horarios de alta demanda, ya que dicha capital traslada aproximadamente 100 mil personas al día.
En vista de la situación, varios países han instaurado programas o planes para mejorar la circulación y evitar las aglomeraciones. En Santiago de Chile el tarifario de la red del metro se modifica de acuerdo a los horarios de uso. El horario punta u “hora pico” es el más caro y va de las 7:00 a las 8:59am y de las 7 a las 7:59pm; le sigue el horario valle, que es de 6:30 a 6:59 am, de 9:00 a 6pm y de 8 a 8:44pm. El horario bajo va de las 6 a las 6:29am y de las 8:45 a 11pm. Tienen un costo de $670, $610 y $560 pesos chilenos, respectivamente.
Sumado a esto, los estudiantes y los adultos mayores –a estos últimos no les aplica el beneficio en hora punta- reciben un beneficio y pagan $190 por el viaje. Por su parte, en Bogotá, Colombia, se instauró una red de transporte que circula por vías especiales denominada Transmilenio y en Ecuador el gobierno comenzó a aplicar un programa llamado “Pico y placa” que controla la cantidad de automóviles en la ciudad.
En Centroamérica, si bien los gobiernos son conscientes de este escenario del día a día, -en Guatemala, por ejemplo, en un estudio del Centro de Estudios Urbanos y Regionales de la Universidad de San Carlos se dice que la problemática en los transportes hace perder a los guatemaltecos más de 50 minutos en horas pico- los gobiernos no han dado una respuesta o tomado medidas suficientes para disminuir este inconveniente.
Es esta la realidad latinoamericana y, aparentemente, lo seguirá siendo durante algún tiempo. La explosión demográfica, sumada a una terrible falta de cultura vial continuará provocando graves crisis en horas pico. Las soluciones, por tanto, deben plantearse desde ahora a nivel estructural.
Horas pico en el transporte público: crisis en América Latina
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