Soledad Barruti es escritora y periodista. Es la autora de “Malcomidos, cómo la industria alimentaria Argentina nos está matando” (Editorial Planeta), un libro que promete levantar muchas polémicas.
Nicolás Adet Larcher/ Agencia Paco Urondo
¿Cómo surge la idea de escribir un libro sobre cómo nos alimentamos?
SB: La idea no es solamente cómo nos alimentamos sino cómo se producen los alimentos, cómo llegan a generarse y la idea surgió. Por un lado, de un gran amor por los alimentos, de la cocina, de comer, sumado a los conceptos de una madre médica que siempre estuvo detrás de lo que es la comida, su composición y como podían afectar a la salud de las personas. Y por otro lado, por qué es que esos alimentos, que podían aparentar ser los mismos de siempre, hoy estaban llegando a nuestra mesa con cosas que no nos hacían bien. Un ejemplo es el pollo. Y entonces esa curiosidad me llevó a mirar y rastrear mucho material de afuera (películas, libros, notas periodísticas, etc.) en donde se toca este tema desde hace bastante tiempo. En EEUU y en Europa vienen preocupados porque con el crecimiento de las megacorporaciones y su necesidad de producir mucho a bajo costo los alimentos empezaron a generar efectos no deseados.
APU: Acerca de eso mencionás algo muy interesante en el libro sobre el pollo, y sobre los efectos no deseados producidos por la ingesta masiva de antibióticos de los animales.
SB: La idea de estas corporaciones es siempre la misma, producir mucho en el menor tiempo y al menor costo posible. Entonces hoy en día lo que más dinero acumula es la tierra, no hay tierra para las personas, pero tampoco para los animales por eso todo esto se comprime en espacios muy pequeños y se los alimenta con elementos que ayudan a optimizar el tiempo, por ejemplo antibióticos. Esto usado crónicamente en la producción de alimentos está generando un problema terrible sobre la salud mundial porque lo que hace es que las bacterias – que normalmente se encuentran en el cuerpo de todos los organismos – muten, y resistan, generando bacterias mucho más peligrosas, que al provenir de los mismos antibióticos luego son difíciles de ser contrarrestadas. El pollo permite muchos ensayos porque tiene un crecimiento más rápido que, por ejemplo, la vaca, que necesita más de un año. Entonces no es lo mismo un animal que necesita eso, a un pollo que en tres meses ya alcanza su mayor tamaño. En un momento el pollo llegó a tener gusto a pescado porque se lo alimentaba con harina de pescado, que era casi gratis para los productores porque salía del Rio de la Plata. En otro momento el gusto del pollo era a cloro porque se lo lavaba con varios productos para evitar las bacterias. Otro gusto fue a agua porque cuando se los mataba se los enfriaba con un líquido que aumentaba el gramaje a los vendedores – que los venden por kilo – y cuando vos cocinabas tu pollo se reducía a la mitad. Son estas las cosas que giran alrededor del pollo que son terribles y que además están tapadas por el silencio de la industria y por varios mitos que no son ciertos y que opacan un poco la vista a la verdadera situación de estos animales.
APU: Y sobre los productores de pollo, ¿ve una cierta aceptación de su parte a este panorama?
No, lo que veo es que hay, por un lado, productores grandes que sí apuestan mucho a esto, y que además son los dueños de las empresas y por otro lado están los integrados. Estos son los pequeños productores que antes eran dueños de sus pollos y hoy en día lo que hacen es recibir los pollos de una empresa y ser engordadores, sin tener ninguna participación. Básicamente son operarios, uno en su casa puede tener los pollos siguiendo las reglas que impone la empresa y mantenerlos igual. A ellos les dan el alimento, el gas, les dicen a que temperatura tiene que estar el galpón, les dicen que tienen que retirar los pollos muertos todo el tiempo, y entonces la gran actividad es retirar los pollos que se mueren entre la multitud y no mucho más. Esos criadores no ven su trabajo como algo grato. Si, dicen que por lo menos tienen garantizado un sueldo por mes, que el riesgo de la producción – que siempre existe en el campo – no lo tienen, aunque no sea tan así, pero es lo que ellos sienten.
APU: Están resignados al sistema…
Un poco si, algunos están resignados, otros dicen “esto es una mierda, pero es lo que hay”, otra cosa no sucede. Fíjate que en las Facultades de Veterinaria y en donde se enseña sobre producción animal, la única forma de producción que se enseña es esta. No hay nadie que este peleando por hacer otra cosa.
APU: ¿Ves cierta relación entre el negocio de la soja y la utilización de esos granos, además de su comercialización, para destinarlos a este negocio de los animales como algo accesorio?
Todo el sistema de crianza de animales esta diseñado para que la gran producción de granos tenga la máxima utilidad. Siempre se piensa un uso desde la mega producción para tener justificativo sobre algo que no necesitamos, hoy en día quien quiere criar un animal en determinado plazo necesita de estos alimentos balanceados y estos granos que cada vez ocupan más espacio. La relación es directa, la tierra es una sola, mientras mas granos existan menos animales van a habitar esas tierras. Antes existía una rotación, lo que hacían era tener unos meses los animales, y otros meses la siembra, hoy en día solo existe siembra y a los animales, como las vacas, se los coloca en corrales de “engorde” donde comen la producción de estos campos. Es una producción que tiene un redito económico inmediato y es por eso que este gobierno apuesta fuertemente a la expansión de la soja, se puede exportar muy fácilmente por que cotiza alto en la bolsa, se utilizan como biocombustibles, y una gran cantidad de usos que en nada tienen que ver con la alimentación.
APU: Claro, por eso la defensa de los gobiernos, y de todo el sector político hacia la soja…
La necesitan. Este gobierno necesita la soja para mantener muchas de las cosas que hizo, entre ellas – y esto es lo siniestro de este tipo de sistemas – el crecimiento de los barrios sociales. En Chaco y en el resto del país hay un crecimiento enorme de los barrios sociales que son habitados, en su gran mayoría, por personas que vivían en el campo, entonces la soja se necesita para contener económicamente a esas personas que en algún momento no necesitaban esa contención y que vivían en ese lugar que hoy ocupa la soja. Es un ciclo vicioso de dependencia del cual nadie puede salir; en el interior muchísimos intendentes dicen que esperan que la soja dure, que la soja no se caiga, por que si llega a caer el desastre social que se podría generar no lo contiene nadie. Son personas que antes sí tenían una vida y es muy cruel saber que se les quito su dignidad, su cultura de trabajo, sus posibilidades, su forma de vida, y su independencia, son seres de mercado que ahora necesitan ir a comprar su comida cuando antes la producían.
APU: Y mientras dure el negocio se van a seguir avalando este tipo de acciones
Claro, y es siniestro, porque es un gobierno que solo es progresista para las personas urbanas. Yo puedo celebrar millones de leyes civiles que dio este gobierno, el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género, reapertura de los juicios de lesa humanidad, renovación de la Corte Suprema; ahora, para lo que es un país rico y diverso en su cultura, este aporte fue malo porque lo que se hace es generar una monocultura al amparo del monocultivo.
APU: Un país con una gran extensión de tierra que sin embargo no puede alimentar a toda su población y que excluye a algunos por un negocio.
Exacto y me parece que dentro de las provincias cada gobierno tiene una forma de manejarse muy perversa, uno conoce verdaderamente esto cuando va a las provincias. Cuando vas al Norte te fijas y dices: esto es Argentina, un montón de gente que vive a la vera del sistema alimentándose con lo que puede, mientras el mismo sistema se los come.
APU: Un ejemplo son las muertes de Cristian Ferreyra y Miguel Galván en una provincia donde el gobernador se declaró garante de las comunidades indígenas, como es Santiago del Estero.
Por eso, se esta volviendo cada vez peor y lo grave es que no se pone en discusión la peor parte de este sistema por que nada de lo que se discute va al fondo de la cuestión, y el fondo es el sistema productivo que se sigue manteniendo y nos sigue manteniendo como un país rural que exporta alimentos y trabaja de eso.
APU: Sobre el fondo de la cuestión, ¿observa una cierta libertad hacia Monsanto y sus agrotóxicos?
Sí, a Monsanto se le abrió la puerta y es socio del gobierno. Cristina lo demostró muy bien cuando en medio del juicio de las Madres de Ituzaingó (grupo de madres que denunciaba la muerte de sus hijos por fumigaciones en los campos sojeros), el mismo día del veredicto, Cristina estaba en New York celebrando con Monsanto la llegada a Córdoba de una planta de experimentación de maíz.
En su libro hace una mención al Endosulfán, que fue reconocido como veneno y sin embargo se siguió comercializando.
No hay conciencia de que los venenos son venenos y de que arrojarlos sobre las personas produce determinados males que van desde enfermedades como el cáncer, malformaciones, y la muerte. El Endosulfán fue uno de los químicos que las madres de Ituzaingó comprobaron que tuvo efecto directo sobre un pueblo que aumento sus casos de cáncer en un 32%, cuando la media del país es de un 18%, y que casi el 80% de los chicos tenía agrotóxicos en sangre. Se demostró esto y se anunció su prohibición pero dando un plazo de dos años que generó, obviamente, que quienes habían apostado al endosulfan lo vendieran lo más rápido y barato posible para sacárselo de encima y que provoco una compra masiva que provoco que el Endosulfán se use más que nunca.
APU: El comunicado del INTA anunciando su prohibición total salió este año, los primeros días de julio, pese a que el país reconoció en el 2007 que era tóxico en un convenio internacional.
Claro porque son distintos pasos, ellos saben. Entonces el primer paso es no producirlo, el segundo paso es no comercializarlo y el tercer paso es no prohibir su uso. ¿Pero qué sería una decisión correcta de un Estado preocupado por la salud de su pueblo? Tendría que decir: esto es cancerigeno, lo retiro del mercado, las instancias son suicidas en un país donde hay 12 millones de personas expuestas a los agrotóxicos por año.
APU: A nivel mundial menciona en su libro a Goldman Sachs como uno de los generadores de esto.
Si, cuando no son alimentos, cuando todavía son posibles cultivos, ya empiezan a ser vendidos en la bolsa y dejaron de ser comprados por quienes los necesitaban, por ejemplo: vos tenías una fábrica de galletas y necesitabas trigo, entonces lo comprabas a un precio cuando ese cultivo no existía y le colocabas un precio que te convenía. Al vendedor le iba bien por que tenia garantizada la venta salga bien o mal su cosecha. Ahora lo que pasa es que aparecieron los bancos como grandes jugadores dentro de este negocio y con su participación sin necesitar de la comida, empezaron a especular como lo hacen con cualquier cosa. Así empezó a aumentar el precio de los alimentos provocando hambrunas enormes, siempre en los países más vulnerables.
APU: Ante todo este panorama desolador, y frente a tanta codicia económica y política. ¿Hay alguna salida? ¿Algo esperanzador o que nos motive a cambiar?
Yo creo que la esperanza está puesta en volvernos personas políticamente más responsables que se informen sobre lo que pasa, sobre lo que nos hace mal, lo que no se hace y como en el medio estamos hipotecando nuestro futuro de mil maneras. Está en exigir a nuestros representantes determinados cuidados sobre nuestra salud, nuestros bienes comunes, y que no nos dejen librados al libre mercado y a la decisión de las corporaciones que nunca van a velar por nadie, solo por si mismas. Cada uno debe ser conciente de lo que se nos ofrece como comida y lo que no se nos ofrece y que podamos tratar de hacer, dentro de nuestras posibilidades, elecciones mas saludables como volver a la cocina, volver a cocinar, no comer alimentos procesados, no confundir publicidad con información, y son pequeños pasos de conciencia difíciles de tomar y sobre todo duros de continuar por que la vida esta generada para que te pase por encima todos los días.


