Daniela Santoyo/ @danni_gs
NOTA DEL EDITOR: Esta es la primera entrega, de seis, sobre las bandas criminales más importantes en cada continente y su relación con el crimen organizado en México.
Este lunes el turno es para Europa y su mafia italiana, una madeja criminal de familiares, juniors millonarios y Zetas como socios.
(26 de agosto, 2013).- No son el recién “fallecido” Tony Soprano o el mítico Vito Corleone ejemplos auténticos de los gangsters italianos. Hoy día, ni siquiera lo son la siciliana Cosa Nostra o la Camorra de la Campania.
La ficción y el pasado reciente no alcanzan para definir al grupo criminal italiano más poderoso de Italia desde 1990: la ‘Ndrangheta, una mafia que factura más de 40 mil millones de euros al año y está conformado por casi cien familias y más de 5 mil miembros en todo el país itálico.
Una mafia que, como en México, también cosecha Estados fallidos.
El cáncer del país de la bota
La Banca de Italia define a los grupos criminales como “la principal empresa del país” por tener una facturación superior a los 150.000 millones de euros, lo que representa el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) italiano. Y la ‘Ndrangueta, por sí sola, representa el 3.5% del PIB. Sus ganancias son un récord absoluto en Italia.
Alrededor del 62% de sus ingresos proviene de la venta y distribución de cocaína; es decir, 27 mil millones de euros. A través de sus “colonias” en otros países, esta mafia controla 80% de las ventas en Europa de dicho estupefaciente. De acuerdo con el experto de la Comisión Parlamentaria Anti-mafia, Francesco Forgione, la ´Ndrangheta controla gran parte de las puertas de acceso de la droga al viejo continente.
Y si los cárteles mexicanos tienen en Michoacán su coto de poder, es la costa tirrénica de Italia donde palpita el corazón de esta mafia con cientos de kilómetros de costa salvaje y llanuras de arena. Es en el puerto de Gioia Tauro -“Coca-Tauro” como lo llaman los locales- donde, enviados de todo el mundo, arriban entre 3.2 y 3.5 millones de contendedores de droga al año.
El control lo tienen los Piromalli, una de las grandes familias de la ´Ndrangheta, conocida mundialmente como la “mafia calabresa”.
La idea de las “familias” no es meramente organizacional: esta mafia recluta a sus miembros de acuerdo a su relación consanguínea, de ahí su extraordinaria cohesión, una de sus principales fortalezas. De hecho, es sumamente extraño que haya desertores o “arrepentidos” entre los integrantes. Hasta 2002 había únicamente 157 testigos calabreses en el programa nacional de testigos en Italia.
Desde su nacimiento se espera que los hijos de los‘ndranghetisti sigan los pasos de sus padres. Durante su juventud, los “herederos” deben pasar por un proceso de aprendizaje para convertirse en giovani d’onore (jóvenes de honor) y poder aspirar a entrar en la organización como uno de los 1, 527 uomini d´onore (hombres de honor).
Dicha organización fue primordial para poder configurar una estructura que, a diferencia de la mafia siciliana, era horizontal. Esto les ayudó a crear una base sólida que soportó la formación de una superestructura formal que fue necesaria hacia 1991, cuando los conflictos entre las familias se salían de control.
Desde ese momento, por consenso, se decidió designar un jefe en la cúspide, cuyas funciones están centradas en la resolución de conflictos. Por debajo de él se encuentra “La Provincia”, una estructura conformada por los jefes de las principales ndrine (familias) a la que todos los miembros le deben obediencia. Además, cuentan con un “Tribunal” que se encarga de resolver disputas internas comunes.
La mayoría de las familias operan dentro de Calabria; sin embargo, esta mafia italiana tiene presencia nacional y mundial. De hecho, sin importar si los jefes están fuera de la región, todos los uomos d´onore deben asistir a las reuniones regulares en el “Santuario della Madonna di Polsi” en San Luca, en la misma región.
La mafia va a la universidad
Gracias a sus ganancias económicas, cada una estas familias logran enviar a algunos de sus hijos y nietos a prestigiosas universidades de Milán u otras partes de Italia. Estos integrantes, comúnmente llamados “juniors”, hablan varios idiomas, tienen títulos académicos importantes y son parte activa de la sociedad y la economía de sus ciudades.
La fortaleza de la ´Ndrangheta se refuerza cuando estos “juniors” consiguen relaciones con políticos y empresarios para desarrollar sus negocios, mismos que son aparentemente lícitos. Además, dentro de Calabria, las acusaciones contra la mafia se ven obstaculizadas porque los jueces y fiscales que obtienen calificación alta en sus exámenes pueden escoger su desplazamiento. Si son asignados a esta región, piden inmediatamente su cambio y en su lugar quedan funcionarios corruptos.
Aunque el litoral del Tirreno de Calabria alberga a la mayoría de las familias entre las que se encuentran los Pelle, Vottari, Pesce, Condello, Bellocco, Nirta, Strangio, Bárbaro, Acquino, Trimboli, Commisso, Piromalli, Molè, Mancuso, Arena, Farao y los Morabito, esta mafia italiana tiene influencias en toda Italia. Sin embargo, su poder rebasa las fronteras de dicho país e, incluso, del continente.
Dentro de su país, la ´Ndrangheta actúa con fuerza en el norte y el centro, en regiones como Piemonte, Lazia y, en fechas recientes, Lombardía. Cabe destacar que sus actividades ilícitas van más allá de los narcóticos, llevan a cabo crímenes como la extorsión y la usura y lavado de dinero a través de grandes contratos de obra pública que consiguen a través de las mencionadas relaciones con los altos mandos políticos.
El negocio del narcotráfico en el interior del país funciona porque, como explica el sociólogo italiano Pino Arlacchi, Italia es un excelente consumidor. El Observatorio Europeo sobre Drogas y Adicciones estimó que durante 2012 los niveles de consumo en la península fueron del doble con respecto del promedio en el continente europeo. De acuerdo con la misma institución, por lo menos 7% de los italianos ha probado coca una vez en su vida y 2.1% lo hizo en el transcurso del año.
Juniors, titulados y viajeros del mundo
Sumado a esto, la mafia calabresa ha tenido gran capacidad para extender sus negocios en el extranjero. De hecho, se estima que tiene cerca de 10, 000 miembros en el mundo. De acuerdo con la Policía de Roma, dentro de Europa, tienen redes en el norte de Italia, en Alemania, Bélgica, países Bajos y en toda Europa del Este. Además, su poderío se extiende hasta Oceanía y América.
Aunque en nuestro continente tienen ubicados miembros en Estados Unidos y Canadá, esta mafia tiene injerencia en Latino y Sudamérica. En Venezuela, Chile y Panamá tienen inversiones en fábricas industriales, acciones de las principales bolsas de valores, adquisición de bienes raíces y lavado de dinero; esto, por ser países con economías fructíferas.
Argentina, Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia, por otra parte, son puntos de referencia para la compra de drogas. Cada kilogramo de cocaína que compran a estos productores les cuesta mil 500 euros. Los químicos les permiten aumentar tal cantidad hasta obtener 4.5 kilos y cada gramo se vende al consumidor europeo en 50 euros. Es decir, por cada kilo, los narcos ganan 225 mil euros.
Además la ´Ndrangheta tiene una relación muy estrecha, específicamente, con los cárteles colombianos. De acuerdo con el fiscal Roberto Di Palma, de la Dirección Distrital Anti-mafia de la región de Calabria, “Allá los calabreses son tan conocidos que no necesitan dar una fianza a cambio de la coca”.
Por su parte, el magistrado italiano Antonio Gratteri que vive “blindado” porque esta mafia calabresa lo busca, sostiene que “la cocaína no sale más de Colombia a los mercados internacionales: primero pasan por Argentina y otros países sudamericanos”. Por tanto, las relaciones de estos mafiosos deben extenderse.
Tanto así, que la mafia más poderosa de Italia tiene influencia y presencia hasta en México.
La ´Ndrangheta bebe tequila
De acuerdo con Gratteri, uno de los fiscales más comprometidos en la lucha contra el tráfico de droga, México tiene un creciente papel en el negocio de la cocaína: “Ya no son simples intermediarios –afirma–. Y en México están replicando formas de control del territorio y de la política típicas de las mafias italianas. Sobre todo de la Ndrangheta”.
De acuerdo con el mismo fiscal, existen algunos indicios sobre los nexos entre la mafia italiana y la mexicana: “Hace unos años, analizando las llamadas de unos ndranghetisti, encontramos varios números mexicanos. Inmediatamente hicimos una petición a las autoridades de México, pero todavía no hemos tenidos respuesta”, sostiene.
Aunque la policía italiana recopiló información sobre una familia calabresa que tenía relación con Los Zetas, “Las autoridades mexicanas no colaboran, a diferencia de las colombianas”, afirmó Gratteri en una entrevista con un medio nacional.
Todos los esfuerzos de la policía en la península itálica han dado algunos resultados. Durante 2011 se hicieron ocho decomisos importantes en el puerto de Gioia Tauro donde los traficantes perdieron 1 084 kilos de cocaína. Además, el pasado 14 de julio, fue detenido el supuesto jefe de esta mafia, Pietro Labate, quien figuraba en la lista de los cien prófugos más peligrosos del Ministerio del Interior italiano. De acuerdo con el viceministro Filippo Bubbico esta detención supone el “enésimo duro golpe” gracias al “óptimo y preciado trabajo” de las fuerzas del orden.
Sin embargo, la mafia italiana sigue. Camina, respira, vive y sigue caminando.
Y creciendo en las entrañas mexicanas.


