El día de ayer, Citigroup anunció el fin a sus operaciones bancarias comerciales en México. Pero más allá de su venta, este banco tiene mucha historia que contar en los más de 100 años que estuvo en el país, y no todo es para bien.
En ese contexto, la parte oscura sale a la luz al mencionar que cuando Citigruop adquirió Banamex por 12 mil 500 millones de dólares lo hizo con una evasión de impuestos de 35 mil millones de pesos, y en eso hay funcionarios neoliberales involucrados.
Esta transacción se cocinó con el visto bueno del secretario de Hacienda, Francsico Gil Díaz, en 2001, año en que el país era gobernado por el panista Vicente Fox Quesada.
A pesar de las inculpaciones evidentes por este hecho, y de que existe un documento de conocimiento de las autoridades financieras, las acusaciones caducaron 7 años después.
El papel de Gil Díaz y la impunidad que caducó
El papel que jugó Gil Díaz con esta millonaria evasión de impuestos fue un evidente interés personal, pero el castigo jamás llegó.
Esta transacción tuvo caducidad el 30 de octubre de 2008, la cual se prescribiría como un delito de tráfico de influencias.
Pero la historia no termina ahí, diversos legisladores acusaron de que a Gil Díaz lo estaban encubriendo:
“Están escamoteando el asunto y le están sacando al bulto”, decían por esos años.
La razón de que Gil Díaz con su lista negra a cuestas haya sido “intocable” tiene una posible razón: su cercanía al presidente Vicente Fox Quesada.
Y justo el panista es quien sale a relucir en otro capítulo donde nuevamente está involucrado Citibank, el Fobaproa.
Para explicar el contexto, Roberto Hernández fue titular de Citigroup por ocho años, de 2001 a 2009, y jefe de Gil Díaz.
A Hernández le fue practicamente regalado Banamex por parte de su íntimo amigo, el priista Carlos Salinas de Gortari.
El gobierno de Gortari fue uno de los más solidarios para algunos políticos y empresarios.
Fue en su sexenio donde el 90% de las mil 150 empresas que eran administradas por el gobierno federal se privatizaron.
Fobaproa o “salvar a los bancos a costa del país”
En este contexto, el Fobaproa es considerado en términos económicos y sociales como uno de los mayores agravios en contra de los mexicanos.
Fue la forma en la que el gobierno terminó comprando la deuda de los bancos por 552 mil millones de pesos.
En dicha acción está involucrado Banamex; institución que solicitó apoyo del Fobaproa (Fondo Bancario de Protección al Ahorro) para absorver su cartera vencida.
Al implementarse este “rescate” se descubrió que algunos de los bancos que se verían beneficiados por el Fobaproa estaban involucrados en casos de fraude, evasión fiscal y malas prácticas bancarias.
Las secuelas todas estas acciones son muy evidentes debido a que esa deuda será pagada por varias generaciones nuestras.
Citigroup pasará a la historia como el protagonista de hacer la mayor adquisición de una compañía mexicana por 12 mil 500 millones de dólares.
¿Qué otro capítulo se abrirá con esta nueva venta?


