Rodrigo Rojo / @eneas
(27 de Agosto, 2013).- El Sistema de Transporte Colectivo Metro no cuenta con estudios sobre los niveles de ruido en sus estaciones y dentro de los convoys. Mucho menos cuenta con estudios que indiquen cuales son los niveles de contaminación auditiva que se alcanzan cuando abordan los “bocineros”, según declaración de la Dirección de Comunicación Social del Metro.
REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO hizo algunas mediciones para saber qué niveles de ruido existen en algunas estaciones. Éstas se hicieron con una aplicación de celular que clama ser exacta y acorde con una norma de contaminación auditiva brasileña, pero que está limitada por el micrófono del dispositivo. No pueden tomarse como estudios concluyentes y sirven, más bien, para evidenciar la necesidad de realizar estudios serios sobre el nivel de contaminación auditiva en el Metro. De hecho, existe una Norma Oficial Mexicana vigente que establece los límites máximos permisibles de emisión de ruido de las fuentes fijas y su método de medición, la NOM-081-ECOL-1994.
Según la doctora Eva Ormaechea Alegre, especialista en Medicina Intensiva, los 50 decibeles (dB) son el límite superior deseable de ruido. A partir de 55dB y hasta los 75dB, el nivel se considera ruidoso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera peligrosa para la salud la exposición a sonidos que oscilen entre los 50 y 60 dB por un periodo prolongado de tiempo. Como referencia, la doctora Eva dice que “algunas señas de alarma de que el ruido de alrededor es demasiado alto pueden ser si se tiene que gritar para ser escuchado por encima del ruido o si no puede entender a alguien que está hablando a una distancia corta”. La sordera aparece con niveles de 90dB o superiores y rara vez es dolorosa, por lo que pocas veces uno se percata de la pérdida gradual de audición.

Ruido peligroso
La estación Pantitlán está en la lista de estaciones de mayor afluencia promedio en día laborable. La línea 1 cuenta con 4 andenes que permiten la circulación de cientos de miles de pasajeros al día. Encontramos que los niveles de ruido en esta estación, cuando la afluencia es media, es en promedio de 72 dB.
El ruido dentro del vagón semi lleno en esta línea, con las ventanas abiertas, es de 76dB. Mientras, en el pasillo de transbordo de Pino Suárez, el nivel de ruido es de 68dB en promedio.
Sin embargo, cuando entra un bocinero a ofrecer su mercancía, los niveles de ruido son muy superiores. Llegamos a medir picos de hasta 90dB cuando los vendedores ambulantes cruzan el vagón con sus bocinas a la altura de los oídos de los pasajeros que viajan sentados.

En la línea 2, que corre junto a la Avenida Taxqueña, los niveles de ruido en los andenes son similares a los de Pantitlán, 73dB en promedio. Cuando suben vagoneros a vender sus productos sin bocinas, los niveles de ruido escalan hasta a 75dB.
La exposición prolongada a estos niveles de ruido podrían ser peligrosos. Sin duda, los que mayor daño tienen a su salud son los propios vagoneros, quienes hacen turnos de hasta 8 horas para poder ganar lo suficiente para pagar “mordidas”, rentas del equipo y material. En una entrevista que realizó REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO a uno de los vagoneros, nos contó que puede pasarse toda la mañana o la tarde trabajando y que toda su familia se dedica a lo mismo.

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