Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
(28 de agosto, 2013).- De manera sutil, el régimen político empieza a alinear sus estrategias para desarticular al movimiento magisterial de la capital mexicana: las diferentes acciones llevadas a cabo apuntan a un pronto desalojo de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación de la ciudad donde se encuentran los tres Poderes de la Unión.
El pasado 27 de agosto, Miguel Ángel Mancera y su secretario de gobierno, Héctor Serrano, se reunieron con Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, para llevar a cabo un acuerdo de colaboración entre ambos gobiernos.
La policía federal reforzará a la capitalina para enfrentar las manifestaciones del magisterio en la capital, ya que los funcionarios aseguraron que esta es la primera vez que el Distrito Federal enfrenta un conflicto de esta magnitud, según la información vertida por el diario Excélsior.
Por otro lado, el presidente del Partido de la Revolución Democrática, Jesús Zambrano, señaló que los maestros deberían modificar sus estrategias de lucha para no afectar a los capitalinos:
“Se violentan los derechos humanos de otros cuando se les impide el libre tránsito. No puedo compartir formas de lucha que trastoquen a esta ciudad de libertades para todos, no sólo para unos cuantos”, explicó el líder perredista, que ha sido duramente criticado por integrantes de su partido sobre su participación en el Pacto por México.
En este mismo sentido, el diputado federal perredista Fernando Belauzarán señaló que su partido debe definir la relación con la Coordinadora, puesto que la situación de ingobernabilidad está llegando a niveles muy graves.
“El grado de crispación y el costo político al PRD y al gobierno de la Ciudad de México es muy grande, entonces, los vamos a ayudar, nos consideran sus aliados o vamos a ser los tontos útiles para llevar a cabo algunas propuestas mientras están generando ingobernabilidad en el DF”, aseveró el diputado.
Por otro lado, y en esta misma línea de opinión, se encuentra el ataque mediático a los maestros que se encuentran manifestándose en la capital en contra de las reformas a los artículos 3 y 73 de la constitución y sus respectivas leyes secundarias.
Los comentaristas y presentadores de noticias de las 3 televisoras mexicanas –TV Azteca, Televisa y Cadena 3- califican constantemente a los manifestantes como “pseudo maestros”, “vándalos” y “delincuentes que no quieren trabajar”.
Aunado a esto, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal emitió un comunicado oficial en el cual señala que el magisterio “no puede ni debe exceder los límites de la legalidad, ni en lo que se refiere al ejercicio de los derechos a la libre expresión y de reunión, ni en lo que toca a las acciones de la autoridad para resolver las afectaciones colaterales al mismo”, informó textualmente.
Asimismo señalaron que no se oponen al uso legítimo de la fuerza, mas ha enfatizado que -si fuera necesario- debería emplearse con los principios de “racionalidad, congruencia y proporcionalidad, tal y como lo señalan los Artículos 1 y 21 de la Constitución y de la Ley que Regula el Uso de la Fuerza de los Cuerpos de Seguridad Pública del Distrito Federal”.
Cabe señalar que el ombudsman capitalino señaló que la CDHDF jamás ha incitado al uso de la fuerza en contra del magisterio.
“Insistimos mucho en que el principal elemento aquí es desde luego el diálogo y la necesidad de que se agoten todas las vías para que se pueda solucionar el conflicto sin el recurso de la violencia. Pero también recordamos que el uso de la fuerza es una facultad que tienen, tanto el gobierno local como el Gobierno Federal”.
Daniel Zapico, representante de Amnistía Internacional de México, explicó a REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO que los tratados internacionales de derechos humanos no se oponen al uso legítimo de la fuerza, el problema radica en que en la mayoría de las ocasiones no se hace un uso legítimo de la fuerza.
“En México se han visto numerosísimos casos de uso ilegítimo de la fuerza de la fuerza en actuaciones individuales hasta en represión de manifestaciones, y este es un ejemplo muy preocupante que las autoridades mexicanas deben tener en cuenta” señaló Zapico.
Asimiso explicó que la labor de la policía, si es que esta funcionaría como es debido, sólo en una mínima fracción de las ocasiones se requiere el uso de la fuerza.
“La labor policial es mucho más amplia y evitar los conflictos y ataques resulta, muchas veces, mucho más importante que reprimir. Como en otros casos es mucho más importante que se investigue al responsable de un delito en vez de salir a la calle con una pistola para detener a los supuestos responsables aleatoriamente. Para amnistía es fundamental que se prioricen los conflictos de carácter violento y buscar una solución que no requiera el uso de la fuerza”, indicó.
También reiteró que en los tratados internacionales sobre derechos humanos está estipulado el uso de la fuerza siempre y cuando sea legítimo y ponga por delante los derechos de las personas. Esto lo resumió en cuatro principios fundamentales:
El principio de proporcionalidad. Que se refiere a que la fuerza que se utilice tiene que ser proporcional a lo que se pretende lograr o en este caso a lo que se quiere evitar. “No se puede poner en riesgo vidas cuando lo que se pretende evitar es una afectación al tránsito vial”. Asimismo dijo que el uso de armas de fuego está muy regulado a nivel internacional y sólo se debe usar cuando existe un riesgo para la vida.
El principio de la legalidad o legitimidad, es decir que se debe apegar de manera irrestricta a la ley, teniendo en cuenta que se debe partir de las normas internacionales, que velan por los derechos humanos.
El principio de la rendición de cuentas, mediante el cual las autoridades deben explicar por qué se usó la fuerza y que en dicho acto no se hayan cometido violaciones a los derechos humanos.
El principio de excepcionalidad, es decir que el uso de la fuerza debe ser una medida excepcional. Se debe recurrir a otro tipo de medidas y sólo si es la única alternativa viable, recurrir al uso de la fuerza.
Por otro lado, Daniel Gershenson, activista en pro de los derechos humanos, señaló a REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO que es muy preocupante la declaración que hizo la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, puesto que es un elemento que puede usar el estado para legitimar el uso de la fuerza para reprimir las manifestaciones.
Explicó que la policía capitalina opera con un protocolo que no respeta los derechos humanos y que, para su elaboración, no fue consultado con especialistas en DDHH ni con la asamblea de representantes.
“Hay antecedentes preocupantes del uso excesivo de la fuerza por parte de la policía capitalina, por no hablar también de la federal, como lo que pasó el 1DMx o el 10 de Junio” dijo Gershenson. “ante las evidencias de la brutalidad policiaca, es muy peligroso que se escuden en un comunicado emitido por una dependencia de derechos humanos, puesto que puede desencadenarse en un escenario de mucha violencia”, indicó el especialista.
Concluyó diciendo que en otro país donde sí se respetan los derechos humanos y en la cual se sancionan los desvíos policiacos, encajaría más una recomendación de esta naturaleza, “pero en México no. Sería el peor de los escenarios”.


