Antonella Vázquez Cavedon dirige la asociación civil Defendiendo el Derecho de un Medio Ambiente Sano (DMAS), la cual interpuso un amparo para suspender las obras del Tren Maya en el tramo cinco.
No obstante, también es apoderada legal de la cadena hotelera Taj Condominus S. de R.L. de C.V, esto de acuerdo con el Registro Público de Comercio de Quintana Roo.
Así mismo, es accionista de la empresa Intikam S.A. de C.V., la cual administra un hotel en la isla de Holbox.
Esta empresaria sólo es dueña de una de las acciones de esta última empresa. También es dueña de una de las acciones de TUPAI S.A. de C.V, donde también funge como apoderada legal.
De acuerdo con información de Polemón, es probable que Vázquez Cavedon sea traficante de influencias, pues de acuerdo con la Constitución Mexicana, personas extranjeras no pueden adquirir propiedades que se ubiquen “en una faja de cien kilómetros a lo largo de las fronteras y de cincuenta en las playas”.
En ese contexto, en 2016 el gobierno de Peña Nieto le otorgó a Intikam —con Vázquez Cavedon ya como su apoderada— una concesión de mil 642 metros cuadrados de playa en la Isla de Holbox.
Respecto a la asociación civil DMAS, ésta fue inscrita por Vázquez Cavedon en mayo de 2018, unos días antes de que AMLO se convirtiera en presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos.
A pesar de que en los ideales de la asociación está registrada la defensa de los derechos humanos —sobre todo aquellos que se relacionan con el medio ambiente—, sin fines de lucro, en sus redes sociales es común verle compartir ideas de personas como Max Kaizer, Enrique Krauze, Claudio X. González y Javier Lozano.


